¿QUÉ ES EL EVANGELIO? PARTE 2
Por Jesús Vargas
La religión nos ha metido en la cabeza que tenemos que ganarnos la salvación a través de nuestro comportamiento, cumpliendo la ley de Moisés y dejando de pecar, pero Dios nos dice que las cosas no son así, en su lugar nos dice que “por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no es de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios2:8-9).
En el texto encontramos 5 requisitos
que completan la salvación:
11) “la salvación es por GRACIA”. ¿Y qué es la gracia? Lo que Dios hace por
nosotros, no lo que nosotros hacemos por Dios.
22) “ES
POR FE”, que se obtiene, al creer en la obra de Cristo.
3 3) “No
es de VOSOTROS”, o sea no es algo que nosotros podemos obtener de ninguna otra
manera que no sea por fe.
4 4) “ES
DON DE DIOS”, o sea, es una donación o regalo.
5 5) “NO POR OBRAS para que nadie se gloríe”, es decir, no se puede obtener por medio de nuestro comportamiento.
Por otro lado, en el libro de HEBREOS se mencionan CUATRO características esenciales del NUEVO PACTO, que nos eran contrarias en el VIEJO PACTO. Las mismas se mencionan en Hebreos 10:17-18:1 1) No
hay OBRAS que cumplir.
2 2) NO
hay LEYES ESCRITAS que nos condenen.
3 3) Dios
no se ACORDARÁ de nuestros PECADOS.
4 4) Tenemos
LIBERTAD para ENTRAR AL LUGAR SANTÍSIMO, a la misma presencia de Dios.
NO HAY OBRAS: bajo el
NUEVO pacto han sido eliminadas LAS OBRAS DE LA LEY. Ya no hay ningún
sacrificio ni ofrenda, no hay nada que hacer para ser perdonado. Esto es así,
porque eso fue cambiado por el ÚNICO Y ETERNO SACRIFICIO VOLUNTARIO DE
CRISTO. Y en esa voluntad somos SANTIFICADOS, y esa SANTIFICACIÓN ES PARA
SIEMPRE. Hacer algo para ser perdonados del pecado, como lo exigía la ley, es
NEGAR LA OBRA DE CRISTO. Es NEGAR LA GRACIA y es RENUNCIAR A ELLA, desligándose
de Cristo (GÁLATAS 5:4). Lo único que tenemos que hacer es TENER FE en
LA OBRA DE CRISTO.
NO HAY MÁS OFRENDA POR EL PECADO. Es decir, ya no hay ningún pago que hacer para el perdón de nuestros pecados, porque Jesús hizo el pago con su sangre, y esa única ofrenda fue perfecta y eterna. Por eso ROMANOS 8:1 dice: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús." Si alguien afirma que un pecado lo condena, estaría negando el mensaje del Evangelio y estaría poniendo en DUDA su estadía en Cristo, y su salvación.
ENTRADA LIBRE AL LUGAR SANTÍSIMO: Bajo el Viejo pacto, nadie podía entrar al lugar santísimo a encontrarse con el PADRE ETERNO, excepto el SUMO SACERDOTE una vez al AÑO, con un sacrificio de sangre previo, y para pedir perdón momentáneo por los pecados del pueblo. Era necesario un SACERDOTE INTERMEDIARIO. Pero, bajo el NUEVO PACTO, tenemos libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del VELO, esto es, de su carne (HEBREOS 10:20). Podemos hablar directamente con el Padre Celestial, porque gracias a ese sacrificio de Cristo, estamos limpios de todo pecado, hemos sido SANTIFICADOS en Cristo Jesús.Ese es el NUEVO PACTO, y ese es
el MENSAJE DEL EVANGELIO.







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