sábado, 3 de junio de 2017

LLEVÓ CAUTIVA LA CAUTIVIDAD

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Me consultan: ¿Qué significa que Cristo llevó cautiva la cautividad?  Muy interesante pregunta sobre un tema muy atrayente. Esa frase la encontramos en Efesios 4:8  que dice literalmente: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres”.
Leamos la versión de la Biblia de las Américas: “Por tanto, dice: Cuando ascendió a lo alto, llevó cautiva una hueste de cautivos, y dio dones a los hombres”.  
De acuerdo con la traducción de la Biblia de las  Américas, podemos entender que la cautividad era “una hueste de  cautivos", una multitud o muchísimos cautivos.
La palabra "Cautividad"  viene de "cautiverio" y según el diccionario la palabra cautiverio significa: "Estado de privación de libertad, y tiempo que dura no para siempre". De acuerdo con esa definición podemos entender que  Cristo liberó a una multitud que estaba privada de libertad.

Salmo 68:18 Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.

Muchos estudiosos afirman que David escribió el salmo 68 cuando reconquistó la ciudad de Jerusalén y es una referencia a esa victoria que Dios le dio:

1 Crónicas 11:4 Entonces se fue David con todo Israel a Jerusalén, la cual es Jebús; y los jebuseos habitaban en aquella tierra. 11:5 Y los moradores de Jebús dijeron a David: No entrarás acá. Mas David tomó la fortaleza de Sion, que es la ciudad de David.

Puede ser que así sea, pero Dios le dio las palabras a David sin saber tal vez lo que escribía. El apóstol Pablo dice que lo que está escrito en el salmo es una profecía que se cumplió en Cristo Jesús.
Hay un paralelismo entre ambos versículos, con la diferencia que, cuando David reconquistó Jerusalén (1 Crónicas 11:4-5),  no se le dieron dones espirituales a los hombres ni tampoco Dios llegó a habitar entre ellos.
Si nos devolvemos dos versículos podemos ver que esa es una profecía pero  el paralelismo histórico sirve para entenderla:

Salmo 68:16 ¿Por qué observáis, oh montes altos, Al monte que deseó Dios para su morada? Ciertamente Jehová habitará en él para siempre. 68:17 Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares; El Señor viene del Sinaí a su santuario.

Aquí se habla de montes altos que desean el monte que Dios escogió como morada. Ese  Monte que los montes altos desean, es el monte de Sion porque es el monte que Dios quiere como morada para siempre.

Isaías 14:13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; 14:14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. 14:15 Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.

El que deseaba el trono de Dios es el antiguo arcángel Lucero, hoy llamado diablo o satanás. Él se rebeló contra Dios para ocupar su trono  en el monte del Testimonio,pero fue lanzado fuera del cielo y su habitación se encuentra en el Seol.  
Como el propósito de Dios es establecer futuramente su trono en la tierra, exactamente en el monte de Sión (en Jerusalén), el diablo engañó al hombre para quitarle el señorío sobre la tierra.

Lucas 4:5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. 4:6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria  de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. 4:7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. 4:8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.

Satanás le quitó la potestad de los reinos de la tierra  al hombre con el propósito de poner algún día su trono en el Monte de  Sión. Satanás quiere el trono de Dios porque quiere que le adoren. Pero la adoración debe ser únicamente para Dios.  
Dios pide que le adoremos a él, para que no adoremos a otro que no sea él, porque de él  y solamente de él es el reino, el poder y la gloria.
Así como David recuperó Jerusalén de manos de los filisteos, Jesús vino y con su sacrificio le quitó toda potestad al diablo y la recuperó para la iglesia:

Colosenses 2:15 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Los principados y potestades, o sea el diablo y sus ángeles fueron despojados de su autoridad, y toda autoridad pasó a ser de Cristo y de la iglesia de Cristo (Efesios 1:20-23).

Hebreos 2:14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 2:15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre

Ya no tienes que tenerle miedo a la muerte, porque Jesús destruyó al que tenía el imperio de la muerte. Si estás en Cristo, puedes morir tranquilamente, sabiendo que tu espíritu irá al cielo, y luego serás resucitado para venir a vivir con Cristo a la tierra por toda la eternidad.
En un futuro Jesús establecerá su trono en Jerusalén y luego lo hará Dios. El diablo no ha cesado en su deseo y para ello  usa la religión y en un futuro usará al anticristo, el cual se sentará en el trono de Dios en la tierra por un poco de tiempo.
“Los montes” que desean el monte de Dios hacen alusión a la gran ciudad donde la falsa religión, la gran ramera tiene su trono. Se refiere a la ciudad de las siete colinas (Apocalipsis 17:9) y esa ciudad es Roma, la ciudad asentada sobre siete montes. 
El diablo usará al anticristo y al falso profeta con el fin de cambiar la sede de la falsa religión, de Roma a Jerusalén, pero Jesús vendrá y acabará con ellos.

Efesios 4:7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

Pablo dice que con su muerte y resurrección, Cristo trajo "su gracia" para que desde el madero hasta la actualidad, podamos recibir dones de él.

Hechos 2:33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

Los dones vinieron después de que Cristo fue exaltado por la diestra de Dios y no antes.

Efesios 4:9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 4:10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

Aquí se dice que Cristo  "subió" ¿Qué puede significar, sino que primero bajó a las profundidades  de la tierra?  El que bajó, es el mismo que subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.  Detengámonos un poco y preguntémonos ¿Cuáles son  las partes más bajas de la tierra?

 1 Pedro 3:18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 3:19 en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, 3:20 los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.

Lo que el apóstol Pedro nos revela es que cuando Cristo fue sepultado, en espíritu descendió a las partes más bajas de la tierra, a los lados del abismo, al Seol o Hades donde el diablo tiene su domicilio, y allí le predicó a los espíritus de las personas que habían muerto durante el Diluvio sin haber  creído al mensaje que Noé les había predicado. Ellos no habían oído de Cristo, pero tuvieron la oportunidad de verlo y de creer en él cuando Cristo descendió al Hades.
Los que creyeron fueron liberados de su cautividad y fueron llevados al cielo gracias a su fe  ¿Por qué por su fe? Porque la justicia de Dios se obtiene únicamente por medio de la fe (Romanos 1:17).   Y el diablo no pudo hacer nada para evitarlo porque había sido derrotado en la cruz.
El apóstol dice que el bautismo que corresponde (a ese diluvio) ahora nos salva (2 Pedro 3:21) ¿Qué quiere decir? Que además de creer,  debemos ingresar en a las aguas del bautismo (Romanos 6:3-5, Marcos 16:16, Hechos 2:38)) y salir  de ellas, tal y como lo hicieron las ocho personas del diluvio, y no quedarse en las aguas como el resto de la gente.
Tenemos que entender que el agua simboliza el juicio de Dios. Eso sí, al ingresar a las aguas, nuestra fe no puede ser fingida, no puede ser por conveniencia, tiene que ser una fe verdadera, una fe de corazón, porque con el corazón se cree para justicia (Romanos 10:10). Si nuestra fe no es verdadera, no saldremos absueltos del juicio en las aguas. 
La predicación de Noé tuvo que haber durado ciento veinte años, el tiempo que duró construyendo el arca, y ninguno le creyó, pero cuando empezó a llover, es posible que mucha gente se acordara del mensaje de Noé, es posible que creyeran y trataran de entrar al Arca pero ya no podían, porque Dios había cerrado la puerta (Génesis 7:16) el mismo día que se inició el diluvio. Y cuando Dios cierra una puerta no hay poder humano que pueda abrirla nuevamente.
Esta gente que hubo creído en los momentos previos a morir en el diluvio,  posiblemente invocaron el Nombre de Dios y suplicaron por la salvación, pero la puerta no se abrió, el tiempo de salvación había pasado.
Esto nos da una gran enseñanza, no piense usted que será salvo al implorar el nombre de Dios o de Cristo en los momentos previos a su muerte, porque la puerta estará cerrada, el tiempo de salvación habrá pasado para usted.
Usted tiene toda una vida para creer y salir absuelto de las aguas de la justicia, por eso Pedro dice: el bautismo que corresponde a esto ahora nos salva, es decir, sin bautismo no hay salvación.
Los espíritus de aquellas personas que fallecieron en el diluvio fueron llevados a "prisiones" en las profundidades de la tierra, allí estuvieron "cautivos" hasta que llegó Jesús a liberarlos.
Ahora, no solamente los que murieron en el diluvio fueron trasladados a las al Hades. Allí siguieron llegando los que después del diluvio no pusieron su fe en Dios.
Muchos sí pusieron su fe en Dios pero sus espíritus no entraron al cielo porque Cristo no había muerto para que sus pecados fueran perdonados. Cristos es "El Cordero de Dios" que "Quita" el pecado del mundo”. Éstos fueron llevados temporalmente al seno de Abraham, también en las profundidades de la tierra (Lucas 16:22-23) pero con condiciones muy diferentes. El día que Jesús ascendió a los cielos y se presentó ante el Padre, ese día los que pusieron su fe en Dios fueron trasladados al cielo.
A través de su crucifixión y resurrección, Cristo conquistó a sus enemigos, y liberó a los hombres que estaban cautivos  en las profundidades de la tierra.
Pero Jesús no solamente liberó a aquellos cautivos en las profundidades de la tierra, Jesús liberó a toda la humanidad que está cautiva en vida por el diablo y que al morir será llevada a esas profundidades para seguir en cautiverio.
Jesús puso la llave en tus manos, esa llave consiste en creer y bautizarte para que esa liberación se cumpla en ti. Puedes usar la llave  o no usarla, depende de ti, ya lo sabes.
Cada cual decide si quiere seguir cautivo o se libera por medio de la obra de Jesús y es bendecido con toda bendición espiritual  en los lugares celestiales con Cristo Jesús (Efesios 1:3, 2:5-6).
En Efesios 4 Pablo presenta a Cristo mientras regresa a la gloria del reino de los Cielos habiendo vencido la muerte, la maldición y el pecado que el diablo instituye en los hombres.

Salmos 68:18 Tú has ascendido a lo alto, has llevado en cautividad a tus cautivos; has dado dones entre los hombres, y aun entre los rebeldes, para que Dios habite entre ellos.

David dice lo mismo, pero hace una diferencia, dice que Dios dio dones entre los hombres y aun entre los rebeldes. Quiénes son los rebeldes?

Romanos 10:21 Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.

Los rebeldes son  los hijos de Israel. Lo que nos está diciendo el salmista es que los dones son tanto para los gentiles como para los judíos. Y que Dios habitará en el hombre a través de esos dones.
El salmo 68:18 dice: “Has dado dones entre los hombres”; y ello evoca la imagen del conquistador que reparte en señal de su triunfo los despojos del enemigo como regalos entre su pueblo. Un ejemplo de ello lo tenemos en Josué y el campamento de Israel durante la conquista de la Tierra Prometida:

Josué 11:14 Y los hijos de Israel tomaron como botín todos los despojos de estas ciudades y el ganado; mas a los hombres hirieron a filo de espada hasta destruirlos. No dejaron a ninguno con via,

De igual modo, Jesús distribuye el botín a lo largo y ancho de Su reino. Como mencionamos, el reparto de los dones del Espíritu Santo dependían de la ascensión de Cristo:

 Juan 7:39 Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en Él habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Jesús aún no había sido glorificado.

Hechos 2:33 Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís

Tras la ascensión de Jesús, vinieron los dones espirituales y ministeriales investidos de poder por el Espíritu Santo, quien fue enviado por Él:

Efesios 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros..

Aquí se mencionan cinco dones que Dios comenzó a dar a los hombres una vez que Jesús obtuvo ese derecho por llevar cautiva la cautividad. Esos dones se conocen como los dones ministeriales y se diferencian de los dones espirituales mencionados en 1 Corintios 12:8-10 y que son: palabra de sabiduría;  palabra de ciencia; fe,  sanidades, el hacer milagros; profecía;  discernimiento de espíritus; diversos géneros de lenguas; e, interpretación de lenguas.
La diferencia entre los dones espirituales ministeriales es que los ministeriales son: el apostolado, que es únicamente para los apóstoles de Cristo, ya no hay apóstoles;  la profecía, que es únicamente para los profetas del antiguo testamento, los profetas llegaron hasta Juan (Mateo 11:13) y el evangelismo, el pastorado y la enseñanza,  que son únicamente para los que enseñan la palabra de Dios en la iglesia.
Por su parte, los dones de 1 de Corintios pueden ser dados a cualquier miembro de la congregación y no necesariamente a sus líderes, según decida el Espíritu.
En esos dones existe el de profecía pero no es el mismo don que tenían los profetas del antiguo testamento. Esa profecía tiene más que ver con revelaciones dentro del cuerpo de Cristo y no con respecto a la palabra de Dios, la cual no puede ser modificada por ninguna profecía.

Efesios 4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

Vea usted que los dones ministeriales tienen como propósito capacitar a los santos para la edificación de la iglesia hasta que todos gentiles y judíos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento de Cristo.
¿Están cumpliendo en las iglesias con el propósito de  Dios? No, no están cumpliendo. Los pocos evangelistas que hay están enseñando medias verdades o mentiras disfrazadas de verdad, ninguno está enseñando la verdad absoluta de Dios.
Los pastores hacen lo mismo, y los maestros también, están enseñando la palabra del hombre en lugar de la palabra de Dios, inventando doctrinas que no tienen asidero bíblico y alejando a las personas de su salvación.
Jesús llevó cautiva la cautividad para dar esos dones y que a través de ellos las personas llegaran al conocimiento de la verdad y fueran salvas (1 Timoteo 2:3-4), pero eso no está ocurriendo.
Como los evangelistas, pastores y maestros no están haciendo su trabajo, el resto de los creyentes debemos tomar su lugar y llevar la palabra de salvación a todo lugar que lleguemos, Dios nos ha nombrado sus embajadores (2 Corintios 5:20) y nos ruega que hagamos nuestro trabajo.
No es justo que Jesús haya dado su vida en vano. Note canses de adorar al Padre Celestial y a su hijo nuestro Señor Jesús por todo lo que nos han dado. Y nunca olvides que si no vas a ir al Hades es porque Cristo pagó por ello con su preciosa sangre.
Jesús llevó cautiva la cautividad y Dios te ha dado dones para que lleves el mensaje a los demás, no desperdicies tus dones porque Dios te llamará a cuentas. No sea que el día de mañana, cuando estés en su presencia, el Señor diga: “A este siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mateo 25:30).



4 comentarios:

  1. Muy completo el estudio y muy acertados sus comentarios

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  2. Muchísimas gracias por tan increíble explicación. Tengo deseos de llorar, Increíble explicación tan clara y entendible.
    Que Dios y Nuestro Señor Jesucristo lo bendigan.

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  3. No entiendo cuando dice q saco las almas de las personas que murieron en tiempo del diluvio del infierno?
    La Biblia dice que: está establecido q la persona muere y luego viene el juicio
    Entiendo que la oportunidad de salvación es mientras estamos con vida
    No después de la muerte.

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  4. Sólo podría ser que sacó las almas no del infierno sino del hades (seno de Abraham), como en la parábola del rico y lázaro que antes estaban separados por una gran sima en las profundidades de la tierra, Cristo fue y tomó lo que era el seno de Abraham y lo llevo con él al cielo dejando al infierno totalmente solo.....

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