LA VIDA Y LA MUERTE EN PODER DE LA LENGUA
Por Jesús Vargas.
Dice
Proverbios 18:21 que “la muerte y la vida están el poder de la
lengua y el que la ama comerá de sus frutos”. ¿Qué es lo que eso significa
realmente?
Que
las palabras tienen un poder real tan grande que pueden edificar, animar y
sanar, o bien herir, destruir y matar. Tal vez
una persona está desesperada por una situación, y quiere acabar con su
vida. Una buena palabra puede evitar esa muerte. Por otro lado, una ofensa,
bullyng, o maltrato verbal pueden hundir en desesperanza a una persona, y ésta
puede terminar quitándose la vida.
Además,
las palabras son como una radiografía de nuestro corazón, porque nuestro Señor
Jesús dijo que “de la abundancia del
corazón habla la boca” (Mateo
12:34), o sea que nuestras palabras o
conversaciones frecuentes demuestran la verdadera clase de persona que somos. Eres
lo que dices y lo que dices es de lo que está lleno tu corazón. Hay personas que solamente hablan de sexo,
otras solo malas palabras, otras solo cosas negativas, otras siempre se quejan. Lo que hablan es lo
que tienen sembrado en su corazón.
El
Señor Jesús dijo: “Porque de cierto os
digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no
dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le
será hecho” (Marcos 11:23).
El
poder de la palabra de Dios no tiene límites. Y el Señor te ha transferido ese
poder: “lo que digas será hecho”,
para bien o para mal. Puedes confesar cosas positivas o cosas negativas, lo que
digas es lo que obtendrás. La frase: “lo
que digas será hecho”, en el griego original significa: “lo que digas empezará”, es decir, lo que
digamos empezará a existir o a sucederá.
Un
monte puede ser una enfermedad, un problema, cualquier situación negativa.
Debemos ordenarle al monte que se vaya en el nombre de Jesús y si no dudamos, el
monte se irá.
Jesús
dijo: “Por tanto, os digo que todo lo que
pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:24).
La frase “por tanto” usada por Jesús es una conclusión de la enseñanza que viene dando. “Por tanto os digo que todo”, dice Jesús. “Todo lo que pidieres de acuerdo con la voluntad de Dios. En la oración, lo que Dios hace es cumplir su voluntad, no la nuestra. Puedes pedirle que salve a una persona, pero no puedes pedirle que le de muerte.
Cambia
tus pensamientos por los pensamientos de Dios, renueva tu mente negativa por
una mente positiva, y deja el rencor atrás, deja ir lo que te quitaron,
suéltalo, ya no cargues esa basura que te impide la bendición. Una vez que lo
hagas, podrás decirle al monte que se mueva, todo lo que digas será hecho, no
lo digo yo, lo dice la palabra de Dios ¿Qué saldrá de tu boca hoy? ¿Vida o
muerte? ¿“Golpes de espada” o sanidad?





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