EL FUTURO DEL PLANETA TIERRA


 Se habla mucho del fin del mundo,  de la segunda venida de Cristo, de una tercera guerra mundial. Se han hecho películas, se han  escrito libros, pero ¿Qué hay de cierto? Lo  realmente  cierto es que solamente Dios conoce el futuro, y Él nos lo ha revelado todo con lujo de detalles, a través de los profetas del Antiguo Testamento, también por medio del apóstol Juan y de su hijo Jesucristo. 
Te maravillarás al enterarte que mucho de lo profetizado se ha cumplido con toda exactitud. Y te sorprenderás al enterarte que lo que falta por cumplirse está a la vuelta de la esquina.  
Te invito a que me acompañes en ese viaje maravilloso a través de las 
Santas Escrituras. Eso sí, despójate de toda religiosidad, abre tu mente y tu corazón para que puedas ver la verdad que nos ha sido revelada acerca del futuro del planeta tierra.  


Jesús Vargas M. 

Diplomado en estudios bíblicos

Director de Embajadas del Reino


LAS 70 SEMANAS DE DANIEL


Bueno, iniciemos. La revelación divina acerca del futuro del planeta tierra se inició hace miles de años cuando los romanos invadieron Israel, destruyeron la ciudad santa de Jerusalén y el templo, además sus pobladores fueron tomados como esclavos. Eran años de mucho sufrimiento e incertidumbre. Ante tal panorama, el profeta Daniel, uno de los esclavos judíos, le pidió a Dios que por favor le revelara lo que sucedería con su pueblo, y Dios le dio la siguiente profecía: 

Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos” (Daniel 9:24). 

Vea usted que Dios le hizo saber a Daniel tres cosas:  1)       Que en “70 semanas” se resolvería el futuro del pueblo de Israel y de la ciudad Santa de Jerusalén.  2)  Que al final de ese periodo terminaría la prevaricación, se pondría fin al pecado, se expiaría la iniquidad, se traería la justicia perdurable, se sellaría la visión, y también la profecía. 3) Sería ungido el Santo de los Santos o sea nuestro Señor Jesucristo.

Es importante entender que aunque esta profecía es sobre el pueblo de Israel, incluye a toda la humanidad, porque toda la humanidad se ve afectada.

Lo cierto es que pasaron 70 semanas y no se puso fin al pecado, no se expió la iniquidad ni se trajo justicia perdurable, ni tampoco se ungió como rey al Señor Jesucristo aquí en la tierra. ¿Falló la profecía? Claro que no, lo que sucede es que hay 2 cosas a tomar en cuenta. En primer lugar, Dios no estaba hablando de semanas de días, sino de semanas de años. Lo sabemos por el cumplimiento que se ha ido dando de la profecía. Cada semana serían 7 años, de tal manera que 70 semanas serían 490 años. Y en segundo lugar, algo sumamente importante, y es que el reloj profético tuvo que detenerse en la semana 69 por razones que explicaremos más adelante. Por el momento veamos lo que la profecía continúa diciendo:

 Daniel 9:25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador”.

 La profecía dice: “sabe, pues, y entiende” ¿Qué es lo que hay que saber y entender?  Que la profecía está dividida en “3 periodos: 1)  Un primer periodo de 7 semanas que se describe en el versículo 25.  2)   Un segundo periodo de 62 semanas que también se describe en el mismo versículo 25. 3) Un tercer periodo de 1 semana que se describe en el versículo 27. Además, el versículo 26 nos relata lo que sucederá entre el segundo y el tercer periodosin especificar un tiempo”. 

EL PRIMER PERIODO 

Lo cierto es que En el año 444 A.C. en el mes de Nisán judío, el rey Artajerjes ordenó restaurar Jerusalén y el templo (Nehemías 2:1- 8).


La reconstrucción se inició unos días después de emitido el decreto y duró 49 años que equivalen a 7 semanas de años, cumpliéndose la primera parte de la profecía con gran exactitud. 

EL SEGUNDO PERIODO

Inmediatamente después que se terminara la reconstrucción de Jerusalén y el templo, iniciaría el segundo periodo de 62 semanas (434 años) que culminarían con el “Mesías Príncipe”.

Tomemos en cuenta que si a esos 49 años del primer periodo le  sumamos los 434 años del segundo periodo, tenemos un total de  483 años (69 semanas).   Y hay que aclarar que en aquella época los años eran años lunares de 360 días. Si multiplicamos esos 483 años por 360 días, el resultado es de 173.880 días. Esto nos lleva al día 30 de marzo del año 33 D.C. ¿Qué sucedió ese día? Ese día, nuestro señor Jesucristo, entró a Jerusalén, montado sobre un asno y los judíos lo aclamaron como el Mesías (Juan 12:12-16). Esto nos dice que “Hasta el Mesías príncipe”, de la profecía, no apuntaba ni al nacimiento ni a la muerte de Jesús, sino al día en que nuestro Señor Jesús fue aclamado por los judíos como su Mesías.  Como podemos ver, el segundo periodo de la profecía se cumplió de manera exacta e inequívoca. La historia respalda la palabra divina sin cuestionamientos. ¿Quién puede negar que la Biblia es la palabra de Dios y que las profecías se cumplen?

 

ENTRE EL SEGUNDO Y TERCER PERIODO

No se especifica un tiempo, solamente se detalla que se sucederían 2 eventos: 1) Se le quitaría la vida al Mesías, y 2) Jerusalén y el Templo serían nuevamente destruidospor el pueblo de un príncipe que habrá de venir futuramente”, el cual ocasionaría devastaciones hasta el fin de una guerra, pero él mismo sería devastado. 


Ambos sucesos se cumplieron como estaba profetizado. A Jesús le quitaron la vida, el 3 de abril del año 33 D.C, 4 días después de que fue aclamado como el Mesías. Mientras tanto, Jerusalén y el templo fueron destruidos nuevamente en el año 70 D.C., por los romanos, y sus habitantes fueron esparcidos por todo el mundo, de tal manera que la Nación de Israel desapareció del mapa. 

EL TERCER PERIODO O SEMANA 70: 

Al desaparecer la nación de Israel, el reloj profético se detuvo, y ese periodo de 7 años, o semana 70 quedó en suspenso

Dice la profecía en el verso 27: “Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador”. 

Lo que nos dice la profecía es que durante esa semana de 7 años que falta por cumplirse, el estado de Israel volvería a existir como nación, y un príncipe romano que confirmaría un pacto de paz por esos 7 años, “entre Israel y muchos” de sus enemigos. Al firmarse ese pacto, el reloj profético volvería a caminar iniciando con ello la semana 70. La profecía nos agrega que a la mitad de esos siete años, ese príncipe  que promoverá el pacto, lo romperá y hará cesar el sacrificio y las ofrendas que Israel habría reiniciado. Y serán muchas las abominaciones que ocasionará hasta que él mismo sea desolado.

EL RENACIMIENTO DE ISRAEL

Como lo habíamos adelantado, la profecía de la semana 70 quedó en suspenso porque Israel desapareció como nación en el año 70. Pero sucedió algo que cambiaría las cosas. Después de la segunda guerra mundial y del holocausto nazi, exactamente el 18 de mayo de 1948, la ONU declaró a Israel como nación y le otorgó parte de la tierra prometida como territorio.  Por lo tanto, Israel existe de nuevo como nación y el tercer periodo o semana 70 de la profecía daría inicio cuando se firme ese anunciado pacto de paz entre Israel y muchos de sus enemigos.
Israel existe nuevamente como nación. Y para que se firme ese pacto, se necesita ese príncipe mediador de la paz. Y también se necesita el nuevo imperio romano que ese príncipe controlará a su tiempo.
Cabe recordar, que el antiguo imperio romano gobernó el mundo del año 100 A.C. al año 476 D.C., y que ese ese imperio abarcó muchos países, pero, su domicilio fue Roma. Lo cierto es que en el año 1957 se firmó el “tratado de Roma” conformado en un principio por seis países (Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos), y dando así origen a la UNIÓN EUROPEA. ¿Le parece casual que se llame “tratado de Roma”? Luego se unieron otros países hasta llegar a 10 n el año 1981, y más adelante otros hasta completar 28, pero, quedaron 27 con el retiro de Inglaterra.
Cabe destacar que la Unión Europea tiene un congreso, un tribunal propio, una burocracia y una estructura de control sobre todos los estados miembros. El Euro se convirtió en moneda oficial el 1 de enero de 2002 y el Franco francés, el marco alemán y otras divisas desaparecieron de la historia. Hay un pasaporte único en esta unión europea, que tiene su propio ejército. Además, tiene su parlamento en Francia, Estrasburgo, parlamento, cuyos 500 euro diputados son elegidos por todos los europeos de manera democrática. Todo parece indicar que la Unión Europea es ese Nuevo Imperio Romano que habría de renacer.


Es importante recordar que los babilónicos tenían una sola lengua y quisieron tener un control sobre toda la población existente y hacer una torre para llegar al cielo con la obra de sus manos. Debido a eso, Dios confundió sus lenguas para acabar con esa unión. Y la Unión Europea quiere que todos vuelvan a tener una sola lengua, es la “lengua espiritual”, una sola religión. Es el ecumenismo religioso que el Papa León 14 promueve a toda máquina, afirmando que todas las religiones adoran al mismo Dios, algo que no es cierto,  y que por lo tanto debe existir una única religión.
 Y en la Unión Europea no esconden nada. El edificio de su Parlamento nos dice en la cara, que pretenden dominar el mundo entero. Lo dice en la forma de su edificio, y lo dicen en sus logos, en los cuales han puesto la imagen antigua de la torre de Babel, y le han agregado una grúa, indicando con ello, que lo que quedó pendiente en Babel, se terminará con la Unión Europea.

 4.- EL SUEÑO DE NABUCODONOSOR 

Para confirmar las cosas, la Biblia nos cuenta que el “Rey Nabucodonosor tuvo un sueño y que fue precisamente el profeta Daniel, la única persona en todo el imperio babilónico que pudo descifrar el sueño, porque Dios se lo reveló. Este rey vio una gran estatua con la imagen de un hombre, cuya cabeza era de oro; sus brazos y pecho de plata; su vientre y muslos de bronce; sus piernas, de hierro y una parte de sus pies de hierro y la otra de barro. Mientras la imagen seguía en pie, se desprendió una piedra de un monte e hirió a la imagen en los pies, entonces la imagen se desmenuzó y se la llevó el viento. Y, la piedra que hirió a la imagen se hizo un gran monte que llenó toda la tierra”. (Daniel 2:31-35).
Daniel le hace ver a Nabucodonosor que la imagen simboliza a 4 imperios. Que la cabeza de oro simboliza al imperio babilónico que Nabucodonosor lidera. Que después de él se  levantará otro imperio inferior al suyo, que simboliza el pecho y los brazos de plata; y luego un tercer reino que simboliza el vientre y los muslos de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. Y seguidamente un cuarto reino que simboliza las piernas de hierro, como el hierro que desmenuza y rompe todas las cosas, así desmenuzará y quebrantará todo (Daniel 2:37-40). 

 
PROFECÍA CUMPLIDA: 

Cuenta la historia que el Imperio de NABUCODONOSOR se destacó por cobrar los impuestos en oro, razón por la cual es simbolizado por la cabeza de oro de la imagen, y fue el primer imperio de esa historia, por eso es la cabeza. El SEGUNDO IMPERIO, fue el MEDO PERSA que siguió al de Nabucodonosor. Cabe notar que ese imperio se destacó por cobrar los tributos en plata y no en oro como en el imperio babilónico, de allí que sea simbolizado por el pecho y los brazos de plata de la imagen.  El TERCER IMPERIO fue el imperio GRIEGO de Alejandro Magno. Ese imperio es simbolizado por el vientre y los muslos de bronce de la imagen, porque este fue el material por excelencia que emplearon los griegos. De bronce eran sus instrumentos musicales, sus carruajes, sus vasijas, sus herramientas de trabajo, las puertas, sus armas de guerra, las estatuas, los utensilios de cocina, las armaduras, los muebles y accesorios. El CUARTO IMPERIO, simbolizado por las piernas de hierro, fue el imperio ROMANO. Y es de notar que ningún imperio se mantuvo tanto en el poder como el imperio romano, todos sucumbían a sus tropas y su fuerza fue temida en buena parte de Asia y Europa durante cientos de años. Por eso, este imperio que fuera considerado invencible durante tantos siglos es identificado con la durabilidad del hierro. Además, no es coincidencia que sean las piernas de la estatua la que lo representen, porque el ejército romano fue famoso por sus caminatas. Fue el imperio que más caminatas ha realizado en toda la historia. Además, en el año 395 D.C. el emperador Teodosio decidió repartir el imperio entre sus dos hijos, Arcadio y Honorio, razón por la cual el Imperio Romano se dividió en dos partes: El Imperio Romano de Oriente y el Imperio Romano de Occidente: las dos piernas de la estatua.  
La profecía prosigue: “Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido”, le dice Daniel al Rey. Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuza y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Daniel 2:41-44). 

La profecía hace alusión a los pies de la estatua. Dice que el hierro simboliza lo fuerte, simboliza a Roma, mientras que el barro cocido simboliza a países débiles, que se mezclaron con Roma. Esa debilidad hizo que el imperio se dividiera. Esto sucedió en el año 476 D.C. En ese entonces, los bárbaros atacaron el imperio romano hasta dividirlo en diez partes o reinos: 1) los alemanes (Alemania), 2) los francos (Francia), 3) los burgundios (Suiza), 4) los suevos (Portugal), 5) los vándalos (África), 6) los visigodos (España), 7) los sajones (Gran Bretaña), 8) los lombardos (Italia), 9) los ostrogodos (Italia) y 10) los hérulos (Italia). Diez pueblos como diez son los dedos de los pies. 

Por último, Daniel menciona un cuarto y ÚLTIMO REINO, que jamás será destruido, un reino que desmenuzará y consumirá a todos esos reinos, y permanecerá para siempre (Daniel 2:44). 

No cabe duda que ese reino eterno es el reino de nuestro Señor Jesucristo, quien vendrá por segunda vez a la tierra, ya no como un humilde hombre que fue humillado y crucificado, sino como el Rey de reyes y Señor de señores, el hijo de Dios todopoderoso que vendrá a gobernar la tierra para siempre. Este reino dará inicio luego de finalizada la semana 70 de la profecía de Daniel,  y es simbolizado por la PIEDRA que corta la imagen por los pies.

Por último, Daniel menciona un cuarto y ÚLTIMO REINO, que jamás será destruido, un reino que desmenuzará y consumirá a todos esos reinos, y permanecerá para siempre (Daniel 2:44). 

No cabe duda que ese reino eterno es el reino de nuestro Señor Jesucristo, quien vendrá por segunda vez a la tierra, ya no como un humilde hombre que fue humillado y crucificado, sino como el Rey de reyes y Señor de señores, el hijo de Dios todopoderoso que vendrá a gobernar la tierra para siempre. Este reino dará inicio luego de finalizada la semana 70 de la profecía de Daniel,  y es simbolizado por la PIEDRA que corta la imagen por los pies.

 5.- EL SUEÑO DE LAS 4 BESTIAS 

Daniel también tuvo un sueño profético con cuatro bestias que simbolizan los mismos cuatro imperios que se mencionan en el sueño de Nabucodonosor. Dice Daniel que “La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará. Y los diez cuernos de la bestia significa que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará” (Daniel 7:23-24).

Esa CUARTA BESTIA es por supuesto el nuevo imperio romano que debe resurgir al final de los tiempos. Es un imperio temible, diferente a todos los anteriores, con poder absoluto. Devorará toda la tierra, trillará, y despedazará sin piedad.


Los “10 cuernos” son los 10 reinos en que antiguamente fue dividido el imperio romano. Se nos dice que uno de esos diez reinos derriba a tres para ser uno. 

Eso ya sucedió: el emperador Justiniano se unió al Papa, dando origen a un nuevo poder, que era diferente de los otros reinos; era el "CESARO PAPISTA". De esa manera, el ejército de Justiniano, en cooperación con el Papa, vencieron primero a los Hérulos, en el año 439 D.C., luego a los Vándalos en los años 533-534 D.C., y finalmente a los Ostrogodos, en el año 538 D.C. para convertirse en un solo reino: la ITALIA de hoy. Y esos países ya se unieron mediante el tratado de Roma para conformar la UNIÓN EUROPEA. 

6.- EL PRINCIPE QUE HA DE VENIR 

Tenemos a Israel y tenemos lo que pareciera ser el nuevo imperio romano ¿Qué nos falta? El PRÍNCIPE que logrará el pacto de paz con Israel y muchos de sus enemigos, y que a la mitad del pacto lo romperá y tomará las riendas de ese imperio.


Ese príncipe romano, que se convertirá en líder mundial, es el que se conoce como el ANTICRISTO. Que sea romano, no significa que sea italiano, sino que emerge de alguno de los países que conformaron el imperio romano. 

Ese príncipe será para los judíos el mesías esperado, de tal manera que lo más posible es que independientemente en donde nazca, debe tener sangre judía. Hay muchas conjeturas de quien puede ser ese príncipe anticristo, lo cierto es que es algo que se sabría hasta que se firme el pacto de paz con Israel. Lo que sigue cuando ese príncipe anticristo tome el poder, es un periodo de horror y destrucción sin precedentes en la historia de la humanidad, es lo que se conoce como la GRAN TRIBULACIÓN, que finalizaría con la segunda venida de Cristo a la tierra, lo que está detallado muy bien en el libro del Apocalipsis. 

6.a - JARED KUHSNER 

Veamos lo que está sucediendo. Resulta que el 13 de octubre del 2025 se anunció con bombos y platillos lo que parecer ser la firma de paz entre Israel y muchos de sus enemigos, incluido Palestina. ¿Quién fue ese mediador? Aunque todos los aplausos por la paz son para Donal Trump, presidente de USA, el que ha hecho todo el trabajo tras bambalinas, es un judío estadounidense llamado Jared Kuhsner, siguiendo las instrucciones de Trump, por supuesto. Jared vino mediando la paz, uno por uno con todos los enemigos de Israel, desde la anterior administración de Trump. Faltaba el más importante y que vive en un constante asedio: Palestina. Bueno, ya se dio, pero también se confirmó la firma de paz con “muchos” tal y como lo señala la profecía. Y eso es de suma importancia.

Y no solo eso, el 22 de enero del 2026, más de una docena de países firmaron en Davos, Suiza la creación del CONSEJO o JUNTA DE PAZ (en inglés: Board of Peace), reconocida por ellos mismos como el NUEVO ORDEN MUNDIAL. Esa Junta de Paz es una organización internacional que tiene como objetivo inicial supervisar la reconstrucción de Gaza tras la firma de paz entre Israel y Hamás, aunque sus estatutos sugieren un alcance más amplio en materia política, económica y humanitaria.

Los directores ejecutivos de la Junta de Paz son: Donald Trump, Presidente honorario y vitalicio (USA), Nickolay Mladenov, Alto Representante para Gaza, Marco Rubio, Secretario de Estado de USA. Steve Witkoff, Enviado especial de Estados Unidos a Oriente Medio. Jared Kushner, enviado especial (USA). Y Tony Blair, Ex primer ministro del Reino Unido.

¿Por qué el nombre “Consejo o Junta de Paz”? Recordemos que el reloj profético vuelve a caminar al firmarse la paz. Y ya existe un Consejo para supervisar la reconstrucción de Gaza tras la firma de paz. Aunque Trump afirma que la junta colaborará con la ONU, algunos medios y países como China, han expresado dudas sobre su propósito, temiendo que busque reemplazar a ese organismo internacional. La junta ya cuenta con una página web oficial y celebró su primera reunión en Washington el 19 de febrero de 2026, donde se conformó UNA FUERZA ARMADA  INTERNACIONAL (un ejército mundial) para la defensa de la paz. Como mencioné, Trump fue nombrado presidente de la junta, y ejerce poderes ilimitados para vetar decisiones, invitar miembros y designar a su sucesor.  ¿Será que esa Junta de paz llegará a ser parte de la Unión Europea, o la Unión Europea se unirá a esa junta para conformar un solo bloque?  Ya lo sabremos. 

¿Quién es Jared Kushner? Es el esposo de Ivanka Trump, hija del Presidente de USA. Fue el gran orquestador en la campaña de Trump que lo llevó al poder en su primer mandato. Sin  saber nada de política, apoyó a su suegro y se convirtió en el líder de su campaña, usando para ello su periódico The Observer.


Al igual que Trump, es un acaudalado empresario inmobiliario, heredero de una gran fortuna. Jared tuvo que hacerse cargo de la compañía familiar cuando apenas tenía 24 años, debido a que su padre fue condenado a dos años de prisión por varios delitos. El joven Jared, quien para entonces se encontraba a la mitad de sus estudios en abogacía y un MBA en la Universidad de Nueva York, demostró una astucia natural para los negocios al heredar el imperio de su padre. En julio de 2006 compró el periódico semanal The New York Observer por 10 millones de dólares, usando el dinero que había ganado durante sus años universitarios, transformando las estrategias de ventas, y convirtiendo el rotativo en un medio rentable por primera vez en su historia. Sin duda su movimiento financiero más importante fue en el 2007, cuando pagó 1.800 millones de dólares por el Edificio 666 que ocupa casi toda una manzana cerca del Rockefeller Center. 

Ahora, algunos estudiosos afirman que el anticristo tiene que ser judío para que los judíos lo apoyen, razón por la cual descartan que sea Jared. Sin embargo, Daniel 9, verso 27 dice claramente que el anticristo saldrá del mismo pueblo que destruyó Jerusalén en el año 70 y ese pueblo fue el imperio Romano. Lo que nos está diciendo es que el anticristo no proviene de Israel sino de una nación gentil. Por su parte, los  rabinos judíos han profetizado que su Mesías hará aparición muy pronto. Y ellos esperan dos cosas básicas del Mesías: 1) la firma de paz, y 2) la reconstrucción del templo para el reinicio de los sacrificios. Como Jesús no consiguió ninguna de esas dos cosas, lo negaron como su mesías. Así que ese falso mesías que esperan debe conseguir ambas cosas. Y, lo cierto es que, supuestamente, Jared ya consiguió lo primero (la paz), y aunque es nacido en una nación gentil, sus padres son judíos de nacimiento, lo que hace a Jared,  gentil y judío a la vez. Eso le da cierta credibilidad entre los hijos de Israel pues muchos de los judíos nacieron y siguen naciendo fuera de Israel. Además, Jared se los ha ganado con su don de gentes y su habilidad para mediar conflictos entre naciones, lo que lo hace el hombre perfecto para ser el mesías esperado. Y hay algo muy interesante en él. Como dijimos es el propietario del edificio  número 666 en la quinta avenida de Nueva York, algo quizás casual pero muy significativo ya que las escrituras relacionan el número “666” con el anticristo. Y aunque ustedes no lo crean, en ese edificio se encuentra la empresa que fabrica microchips, como los que se supone, serán implantados a la humanidad por orden del falso profeta, (Apocalipsis 13). ¿Coincidencias? No lo sabemos, habrá que esperar.

Hay que considerar que el Mesías para los judíos debe ser alguien de su pueblo, y debe ser alguien que salve a Israel de la destrucción causada por sus enemigos; y aquí tenemos a Jared, hijo de judíos, mediando por la paz de sus conciudadanos.

En un blog del Observer, Jared expresó que él es hijo de judíos sobrevivientes del Holocausto y describió a su suegro, el presidente Trump, como "una persona increíblemente amorosa y tolerante". Y agregó: "Las decisiones que vienen de su corazón son increíblemente instintivas a favor de los judíos e Israel". También dijo que “Israel es un aliado muy importante para Estados Unidos, y la protegeremos al ciento por ciento”.

No solo eso, en el primer mandato de Trump, fue Jared el que  insistió en mudar la embajada de USA a Jerusalén, confirmando que la capital de Israel es Jerusalén, una estrategia muy arriesgada, y que se suponía  ganaría muchas tensiones con el Medio Oriente. Y Trump dijo: “acabaré con todo el que se oponga  a esa decisión.

Por su parte, el presidente estadounidense ha dicho de Jared: “es la persona más capacitada para conseguir la paz,  además de que es judío, y si él no lo consigue, nadie lo hará”. Además, Ivanka Trump, la esposa de Jared se ha convertido al judaísmo y sería un tipo de Esther, la mujer moabita que se convirtió al judaísmo y salvó a los judíos de la muerte a manos del imperio persa.

Yo no me atrevo a afirmar que Jared es el príncipe anticristo que habría de venir, lo que afirmo es que es que en este momento es el único mediador de paz con Israel en medio oriente y el único con ese perfil que se necesita, y debemos poner atención en todo lo que haga. Saque usted sus propias conclusiones. 

CONTINÚE: LA SEMANA 70 DE DANIEL (7 SELLOS Y 7 TROMPETAS)






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