¿MUJERES PASTORAS?
Existe una prohibición que se encuentra en una de las cartas pastorales que Pablo escribió a Timoteo, especificamente en 1 de Timoteo 2:12, la cual dice literalmente: “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio”.
A leer toda la carta, vemos claramente que a los obispos, los que hoy llamamos pastores evangélicos, se les ha confiado de manera exclusiva la enseñanza de la Palabra de Dios. Y los obispos no pueden ser neófitos, ni solteros, ni muy jóvenes, ni dados al vino, ni pendencieros, ni que tengan más de una mujer, ni que sean codiciosos (1 Timoteo 3:2-7). Y si a las mujeres se les impide enseñar, es lógico que no puede haber mujeres pastoras.
Vea usted que la primera razón por la cual una mujer no puede enseñar tiene que ver con lo que sucedió en el Génesis. Dios hizo al hombre primero, y a la mujer después(Génesis 2:18), y ese orden implica una jerarquía establecida por Dios”. Algo que se confirma en 1 Corintios 11:3 donde se dice que Dios es la cabeza de Cristo, Cristo es la cabeza del hombre, y el hombre es la cabeza de la mujer. Así que la mujer debe sujetarse al marido, así como el varón se sujeta a Cristo porque el varón es la cabeza de la mujer y Cristo la cabeza del hombre (Efesios 5:22-24). Sin embargo,Eva no se sujetó a Adán y tomó la decision por sí misma de comer del fruto prohibido,algo que trajo graves consecuencias.
La segunda razón para que la mujer no puede
tener un ministerio de enseñanza, nos dice Pablo, es que fue ella la que fue engañada y no Adán.
Y hay algo más
que tomar en cuenta. Antes de ser engañada, Eva le dijo a la serpiente que Dios
les había dicho que “no comieran ni
tocaran” del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal para que no
murieran (Génesis 3:2-3), adulterando
la palabra de Dios, ya que Dios solo les había dicho que moririan si comían
del fruto prohibido (Génesis 2:17),
sin mencionar lo de tocarlo.
Lo cierto es
que la mujer demostró ante Dios 4
cosas: 1) que ella no respetaba las
jerarquías. 2) Que era capaz de
adulterar la palabra de Dios y 3)
que no creyó en la Palabra de Dios, creyó más en la palabra del enemigo de Dios,
y 4) que tiene las
armas de seducción para hacer
que el hombre también caiga en el engaño.
Cuatro
razones muy válidas para que Dios no permita que la mujer tenga un ministerio
de enseñanza.
Hay Algunos “maestros” de la biblia defienden el pastorado femenino, oponiéndose al mandado divino, argumentand0 dos cosas: 1) que la prohibición la dio Pablo, el escritor de la carta y no Dios. Y 2) Que de acuerdo con Gálatas 3:28 “Ya no hay esclavo ni libre, ni varón ni mujer, porque todos somos iguales en Cristo”.
De no ser así, Pablo no diría en Efesios 5:22 a las mujeres
que se sujeten a sus maridos y a los esclavos que se sujeten a sus amos (Efesios 6:5). ¿Por qué diría eso si todos eran iguales? Porque somos iguales únicamente para efectos de salvación.
Por ultimo, estos defensores del pastorado femenino sostienen que en la época de Pablo, no existía la prohibición porque en algunas epístolas se mencionan nombres de mujeres. Este argumento es el más ilógico de todos. Cómo iba Pablo a enseñar que las mujeres no podían enseñar y permtir a la vez pastoras en alguna congregación. Si bien es cierto que se menciona a mujeres como Evodia, Síntique, María, Trifena, Trifosa, Pérsida, no se dice en ningún versículo de la biblia que tuvieran un ministerio de enseñanza o que fueran obispos, lo que se dice es que eran colaboradoras.
Para terminar quiero mencionar Romanos 13:1-2 que dice literalmente: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos”.
“Nadie” puede oponerse a las autoridades establecidas por Dios, y “nadie” incluye a las mujeres. Ninguna mujer puede ocupar el ministerio de enseñanza que le corresponde de manera exclusiva al hombre, que es su cabeza y autoridad. Hacerlo, es oponerse, rebelarse y resistir a lo establecido por Dios, trayendo condenación sobre ella. Y las personsa que sigan a esa rebelde, son tan rebeldes como ella y acarren también condenación para ellas.
Resumimos que el pastorado y ministerio de enseñanza es exclusivo de los varones. Las mujeres pueden ser diáconos o ejercer cualquier otro ministerio, pero no pueden ser pastoras, porque ello contradice la voluntad Divina.
Para terminar, quiero recordar que Jesús solo escogió varones apóstoles para que expandieran el evangelio, y no lo hizo por casualidad, lo hizo respetando el mandato del Padre Celestial.Que el ave no trate de vivir bajo el agua, que el pez no trate de vivir sobre la tierra seca, que la mujer no ejerza autoridad sobre el varón y le usurpe su ministerio de enseñanza porque eso es antinatural y además condenatorio.





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