ES PECADO TATUARSE?

 


Por Jesús Vargas.

 Algunos religiosos inculpan al que se tatúa y le niegan la salvación, aduciendo que el cuerpo es templo del Espíritu Santo y por lo tanto nadie puede tatuarlo.

  ¿Qué dice la palabra de Dios al respecto? 

 En las Santas Escrituras solamente existe un versículo que se refiere al tema, es Levítico 19:28 que dice literalmente: “Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová”.

 Allí se dice claramente que la prohibición de tatuarse, tiene que ver exclusivamente con los muertos ¿Por qué? Porque las personas les hacían peticiones a los muertos, trataban de comunicarse con ellos, y les daban honra como si fuesen dioses. Y, para identificarse con esos muertos, se tatuaban sus nombres o imágenes que los relacionara con ellos. Otros se tatuaban en honor a algún dios pagano.

 Vea usted que los tatuajes eran una señal pública de devoción hacia un muerto, o de pertenencia a una religión pagana.  Y, Dios prohíbe tajantemente esas prácticas (Deuteronomio 18:10-12) porque para Él eso es  abominación.

En la Ley de Moisés, Dios prohíbe claramente que tengamos otros dioses, nos inclinemos ante sus imágenes y les demos honra (Éxodo 20:3-4). Mucho menos va a permitir que nos hagamos tatuajes en honor de ellos. 

No obstante, el Vaticano promueve esa costumbre de comunicarse con los muertos cuando pide que les demos honra,  y nos inclinemos ante las imágenes de esos muertos que el mismo Vaticano ha declarado como santos.

 Lo cierto es que si te tatúas cualquier imagen que no tenga nada que ver con darle devoción a un muerto o que te identifique con una religión o dios pagano, no estás en contra de la prohibición Divina.

El problema no es la imagen o el tatuaje. De hecho, Dios nunca prohibió que hiciéramos imágenes, lo que  prohibió es que tengamos imágenes con el “propósito” de darles honra  e inclinarnos ante ellas, como si fueran dioses y esa es la misma prohibición con respecto a los tatuajes, pero, tatuarse por verse diferente o por “otro motivo”, no es algo prohibido en la Ley de Dios.

 Dice la Palabra de Dios que “todas las cosas me son lícitas, mas no todas me convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna” (1 Corintios 6:12).

Pongamos un ejemplo muy común para entenderlo. Nos es lícito tomar cerveza, pero no nos conviene tomar hasta emborracharnos, eso sería dejarnos dominar por la bebida.  

Todo depende del “propósito”. Si voy a un bar con el propósito de emborracharme, eso estaría mal, pero si voy el propósito es compartir con amigos y pasarla bien, eso no está mal.

 Eso es lo mismo con relación a los tatuajes, el tatuarse es malo dependiendo “del propósito” por el cual las personas se tatúan.

¿Puede un creyente hacerse un tatuaje? Un creyente puede hacerse los tatuajes que quiera,  sin embargo, antes de hacérselos, debería considerar el “motivo” por el cual lo haría, que no sea algo que lo identifique con otros dioses o demonios, ni con prácticas ocultas.

 

Los que se oponen a los tatuajes, se apoyan también en 1 Corintios 6:18-20, donde se dice que nuestros cuerpos no son nuestros, que son de Dios y que debemos glorificarlos. Y allí se dice “que cualquier pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, más el que fornica contra su propio cuerpo peca”.

 

Lo que nos dice el versículo es que todos los pecados excepto la fornicación son fuera del cuerpo. A hora, resulta que las personas se tatúan en el exterior del cuerpo, no dentro del cuerpo. Además, la biblia no dice que sea pecado tatuarse, a menos que sea con “el propósito” de darle honra a los muertos o dioses ajenos.

 

Los religiosos se oponen radicalmente a que los creyentes se tatúen. Sin embargo, sus opiniones o emociones, nunca deben reemplazar las enseñanzas escriturales, con relación a nuestra libertad en Cristo, porque con ello crean divisiones. Por cosas así, es que existen tantas denominaciones religiosas, “cada una jalando para su saco”.

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