EXISTE EL PURGATORIO?

 

Por Jesús Vargas


El Vaticano ha promovido por años la doctrina de un lugar llamado “el purgatorio”. Esa doctrina la encontramos en el numeral 1030 del Catecismo católico que dice literalmente: "Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo".



Se me ocurre pensar que para el Vaticano los “imperfectamente purificados” son personas “no muy malas para ir al infierno pero tampoco muy buenas para ir al cielo”. Y digo que se me ocurre pensar porque la Biblia no habla ni del purgatorio ni de los imperfectamente purificados.


Hebreos 1:3 dice que Jesús efectuó la purificación de todos nuestros pecados por medio de sí mismo. Y  Hebreos 9:12 dice que con su sangre preciosa, obtuvo eterna redención.


Si Jesús obtuvo eterna redención, es porque la purificación de pecados efectuado por él fue completa, sino la redención no sería eterna.


“NO hay imperfectamente purificados, hay “purificados”,, éstos son los salvos y hay “no purificados”, éstos son los condenados.  Afirmar que hay imperfectamente purificados, es pisotear la sangre del Hijo de Dios. Es tener por inmunda su sangre y es blasfemar contra el Espíritu Santo (Hebreos 10:28-31). Y eso es un pecado imperdonable.

 

Volviendo al catecismo, el mismo reconoce en el numeral mencionado que el purgatorio  no se menciona en la Biblia, sino que es “una tradición católica” que viene de los concilios de Florencia y de Trento, allá por el año 1580. Pero, que los textos de 1 Pedro  1:7 y 1 Corintios 3:15 son un ejemplo de que si existe un purgatorio.

Ya vimos que la purificación y la redención efectuadas por Jesús son perfectas, así que no se necesita ningún purgatorio, y si existiera ¿Cree usted que Jesús no lo  hubiera mencionado? Vayamos ahora a los versículos que menciona el Catecismo, como ejemplo de que existe un  purgatorio:


 1 Corintios 3:15 que dice: “Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.

El Vaticano utiliza este versículo aislado para sustentar su doctrina de la existencia de un purgatorio. Léamos desde el verso 11 para ver si es cierto: 

1 Corintios 3:11-15 “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.  Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,  la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.


Si usted lee todo el capítulo 3 de 1 de Corintios se dará cuenta que el apóstol Pablo está hablando de la edificación de la iglesia, la cual la componemos los  creyentes  que estamos en Cristo. Al llegar al verso 11 dice que la iglesia es como un  edificio, cuyo fundamento es Cristo, y que nadie puede poner otro fundamento, pero sí puede sobreedificar sobre ese mismo fundamento. Edificar es evangelizar para que la iglesia crezca, o sea que más personas lleguen a ser parte de la iglesia. Seguidamente dice que unos edifican con materiales como “el oro, la plata o las piedras preciosas",y su edificación permanece para siempre, porque esos materiales son resistentes al fuego del enemigo, y representan la verdad absoluta de Dios que permanece para siempre.

Otros edifican con materiales como la “madera, el heno y la hojarasca”, materiales que se queman con el fuego del enemigo porque esos materiales no contienen la verdad absoluta de  Dios, quizás contienen medias verdades pero no toda la verdad.

Pongamos de ejemplo a dos personas evangelizando. Una enseña que para ser salvo hay que creer en Cristo y bautizarse (Marcos 16:16). Esta es una verdad absoluta de Dios y es edificar con oro, plata y piedras preciosas. Si las personas creen y se bautizan, serán salvas para siempre. No habrá nada que queme esa obra.

Veamos al otro evangelizador. Éste enseña que con solo creer en Cristo serán salvas. Esta es una media verdad, es edificar con heno, madera y hojarasca. Las personas creen que es la verdad absoluta, entonces no se bautizan y su salvación no se completa de tal manera que esa obra se quemará.  Aunque el evangelizador, mantenga su salvación, su evangelización fue en vano y sufrirá perdida porque el diablo le ganó la batalla, perdió a sus hijos espirituales y no será recompensado sino avergonzado. El que edificó correctamente, no sufrirá perdida, porque le ganó las almas al diablo, para Cristo. Éste será recompensado.  A eso se refiere el pasaje y no tiene nada que ver con ningún purgatorio.

El otro versículo que según el Vaticano es un ejemplo de que existe un purgatorio es  Pedro 1:6-7 que dice: 

En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”. 

Lo que este otro pasaje dice es que nuestra fe será probada por fuego aquí en la tierra. El fuego, en este caso,   hace referencia a las pruebas que debemos de padecer los salvos para demostrar nuestra fidelidad al Señor. El texto lo dice claramente: “para que sometida a prueba vuestra fe... se prueba con fuego..” Podemos ver que este pasaje jamás  insinúa la existencia de  un purgatorio. 

Podría seguir hablando del tema y debatiendo sobre los argumentos humanos que defienden la existencia de un  purgatorio, pero es perder el tiempo porque no existe un solo versículo bíblico que hable del purgario o insinúe la existencia de uno. 

Para terminar,  quiero recordarles que nadie se salva por su comportamiento. Nadie va al cielo porque es mejor que otro, ni va al Infierno porque es más malo que otro, No, la salvación no se gana, “es por gracia, por medio de la fe  en la obra de Cristo, no es por obras para que nadie se gloríe”  (Efesios 2:8-9). Al creer en la obra de Cristo y bautizarnos, se nos concede un perdón eterno  Por eso Hebreos 1o:17-18 dice que “Dios no se acordará de nuestros pecados nunca más”, porque Cristo pagó por todos ellos, Y en Romanos 8:1 se dice que “no hay ninguna condenación para el que está en Cristo”, aquel que ya fue perdonado y santifcado por toda la eternidad.

De acuerdo con esas escrituras, ninguna persona que haya creído en Cristo y se haya bautizado debe ir a purgar ningún pecado, porque Jesús purgó por todos ellos y  santificó a los pecadores para siempre.  Tal vez tú no te veas santo, pero si estás en Cristo, para Dios eres perfecto, santo, sabio, justo y redimido (1 Corintios 1:30). 


Para terminar, quiero enfatizar que el propósito de esa doctrina en aquella época era traer dinero a las arcas del Vaticano, pues de allí salieron las famosas indulgencias que les cobraban a los ricos para con misas, según el Vaticano, sacar a los que se encontraban en el purgatorio.






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