¿POR QUÉ JESÚS SE BAUTIZO?

Por Jesús Vargas.

Dicen las Santas Escrituras en Mateo 3:13-15 que Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Juan sabía que Jesús no tenía pecado y no quería bautizarlo, pero Jesús le dijo que convenía que lo hiciera para que se cumpliera TODA JUSTICIA.

¿A que justicia se refería Jesús? A que todos fuésemos justificados en Él de todos nuestros pecados ¿Qué sucedió en aquel preciso momento?  Sucedió que Dios hizo pecado a Jesús para que nosotros fuésemos justificados en él (2 Corintios 5:21).


No es que Dios convirtió a Jesús en un pecado o en un pecador, mas bien, lo hizo pasar por un pecador (tomar el lugar de un  pecador). Dios tomó de las aguas la culpa de TODOS nuestros pecados y la puso sobre Cristo para que nosotros fuésemos justificados en Él. 

Las aguas simbolizan “pueblos, multitudes, naciones y lenguas" (Apocalipsis 17:15).  Jesús llevó consigo todos esos pecados a la cruz y allí tomó el lugar de todos los pecadores. Y, con el sacrificio de su sangre preciosa se efectuó la justificación.  Por eso Hebreos 10:17-18 dice que “Dios nunca más se acordará de nuestros pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado”

En otras palabras ya no hay que buscar justificarse para pagar por esos pecados porque Cristo pagó por todos ellos. Cristo no hizo un abono, canceló toda la deuda. Eso es lo que quiere decir que fueron remitidos.

Si Jesús no se hubiera bautizado, no seríamos justificados. En las aguas del bautismo sucedió un intercambio divino, algo digno de mencionar, Dios le imputó todos nuestros pecados a Jesús, y a nosotros Dios nos imputó toda  la justicia de Su Hijo, a fin de aceptarnos como si fuéramos tan justos como Jesús. 

Pero, para que esa justicia o perdón eterno de pecados se haga realidad en nosotros, tenemos que bautizarnos, porque es en las aguas del bautismo que depositamos todos nuestros pecados para que Jesús las recoja y nos justifique de toda culpa, perdonando nuestros pecados pasados, presentes y futuros. (Marcos 16:16, Hechos 2:38, Hechos 22:16).

Vea usted la importancia del bautismo de Cristo y la importancia del bautismo de nosotros. Si no nos bautizamos, Dios no le imputa nuestros pecados a Cristo y no nos imputa la justicia de Cristo a nosotros. Sin embargo, nunca en mi vida he escuchado a un pastor evangélico  explicar sobre algo tan importante. Mas bien, Satanás sabedor de la importancia de ese intercambio divino, utiliza a miles de pastores evangélicos para que enseñen que el bautismo no es necesario para salvación. Que el Señor los perdone de esa ofensa

  

Comentarios

Entradas más populares de este blog

LLEVÓ CAUTIVA LA CAUTIVIDAD

EL REGALO DE LA SALVACION (por Jesús Vargas)

AY DEL QUE TENGA POR INMUNDA LA SANGRE DE CRISTO