LAS SIETE COPAS DE LA IRA DE DIOS

 ANTERIOR: LAS DOS BESTIAS DEL APOCALIPSIS

El apóstol Juan continúa diciendo: “Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios. Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado” (Apocalipsis 15:1-4).

 En esta ocasión podemos observar como ya están preparados los siete ángeles para dejar caer sobre la tierra las copas de la ira.

Todo está listo para la gran tribulación que se dará en la segunda mitad de la semana 70. Pero, antes de ello, se nos da una visión futura, se describe a un enorme grupo de personas, que morirán durante esa gran tribulación. Son todos aquellos creyentes que serán sacrificados porque no se dejaron sellar por el anticristo. Este grupo de mártires cantan dos cánticos, el cántico de Moisés (Éxodo 15), que entonaron los israelitas al ser liberados de Egipto y el cántico que darán los mártires que obtuvieron la victoria sobre al anticristo. Ambos cánticos son una descripción de cómo el pueblo de Dios es liberado por la sangre del Cordero. Note usted, que en este Cántico del Cordero no hay ni una sola palabra acerca de los propios logros de la gente, porque por todos fueron salvos por gracia, por medio de la fe, así que nadie puede gloriarse, toda la gloria es para el Padre y para el Hijo. 

Después de estas cosas, dice Juan, miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio; y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles” (Apocalipsis 15:5-8). 

Se abre en el cielo, el templo del tabernáculo y siete ángeles salen en fila llevando las siete copas de la ira de Dios. Se dice que el templo se llenó de humo,  lo que simboliza la gloria de Dios, de manera que nadie puede entrar en él hasta que no se haya vaciado las siete copas de la ira.

LA PRIMERA COPA: “El apóstol continúa diciendo: “Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra, Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen” (Apocalipsis 16:1-2).


Se nos enseña que este primer juicio recae sobre todos los que fueron sellados por el anticristo, ninguno escapará, todos se verán contaminados con una úlcera pestilente. Imagine lo que es una plaga pestilente por todo el planeta, millones afectados con la misma enfermedad. Serán días terribles para los que no se hayan ido en el arrebato, cosa terrible es traicionar a Dios.

LA SEGUNDA COPA: “El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar” (Apocalipsis 16:3).


 Sucederá como en el Egipto de la época de Moisés. Las aguas del mar se convertirán en sangre y ningún ser que habite en el mar sobrevivirá. Una fuente de alimento se acabará, ya nadie podrá vivir de la pesca ni nadie podrá alimentarse de estos animales. La hambruna aumentará desmedidamente y muchos morirán.

 LA TERCERA COPA:El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos” (Apocalipsis 16:4-7).


Como no le creyeron a Dios y mataron a los santos y los profetas, Dios hará que las fuentes de los ríos y de las aguas se conviertan en sangre como de muerto para que beban de su propia medicina. Se oye entonces a un ángel decir desde el altar: “ciertamente Señor Dios eres todopoderoso y tus juicios son verdaderos y justos”.

LA CUARTA COPA: “El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria” (Apocalipsis 16:8-9).


 Ahora se nos dice que un ángel derrama su copa sobre el sol para que el calor del sol aumente, y sus rayos quemen a las personas. Este suceso ya lo pronosticó la Nasa, que ha manifestado que un tsunami solar nos alcanzará muy pronto. Y los que se quemaron, en lugar de arrepentirse, blasfemarán contra Dios. ¿Cómo entender a la humanidad?

 LA QUINTA COPA: “El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras” (Apocalipsis 16:10-11).

La quinta copa se derramará sobre el trono de la bestia, o sea sobre la ciudad y el país donde tendrá la sede el nuevo orden mundial, que entendemos es ROMA.


Unas tinieblas ocasionarán ulceras dolorosas, sobre todos los habitantes de esta ciudad.

Las tinieblas también hacen alusión a la ceguera espiritual, a la oscuridad interior que viven los que rechazan a Cristo y a los que adoran imágenes. Recordemos que es en Roma donde se encuentra el Vaticano, sede de la religión que impulsa la adoración de imágenes.

Dice Juan, que a pesar de que se mordían de dolor sus lenguas, en lugar de arrepentirse, continuaron blasfemando contra Dios. 

LA SEXTA COPA: “El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eúfrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente”  (Apocalipsis 16:12).


 Esto está sucediendo, tal y como se profetizó. El río Eúfrates en Irak se ha ido secando como se observa en la foto. De esa manera, los ejércitos de los países que forman parte del nuevo orden mundial, podrán avanzar hacia Israel en busca de su destrucción. 

Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 16:13-14). 

El diablo, el anticristo y el falso profeta harán su máximo esfuerzo por llevar su palabra engañosa, simbolizada por espíritus inmundos a manera de ranas, a las naciones, para manipularlas y hacer que se unan para esa gran batalla contra la nación de Israel.


 He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. Y los reunió en el Se nos revela que la gran batalla se concentrará en un lugar llamado “Armagedón” (Apocalipsis 16:15-16). 

La batalla final del anticristo y sus secuaces contra Israel será en Armagedón que es el Monte del Megido, también llamado Valle de Jezreel o de Asdralón en el norte de Israel.

LA SETIMA COPA: “El sétimo ángel derrama su copa y se oye la voz de Dios, diciendo “hecho está” y se escuchan relámpagos, voces y truenos, es el grito de guerra del cielo. Entonces se sucede el terremoto más grande de la historia, como nunca ha habido jamás” (Apocalipsis 16:17-18). 

La gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande”, dice Apocalipsis 16:19-20.


 Vemos que antes de iniciar la batalla, un gran terremoto dividirá la GRAN CIUDAD de Jerusalén en tres partes. Dios manda ese terremoto para impedir el ingreso de las tropas enemigas y destruir sus carros de guerra. Aunque el epicentro del terremoto será sobre Jerusalén, otras ciudades también se verán afectadas Esto nos da una idea de la extensión y la vasta destrucción de este terremoto. Leemos que "toda isla huyó", lo que nos indica que todas las islas desaparecerán o cambiarán de lugar.

Y “cayeron granizos de un talento, y los hombres blasfemaban contra Dios”. El peso de un talento es como de 52 kilos. Es interesante recordar que en el libro de Josué hay una mención acerca del granizo, en el capítulo 10, versículo 11, leemos: "Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada."

Y Dios se acordará de Babilonia, la gran ramera y seguidamente se relata lo que pasará con ella.

19.- LA GRAN RAMERA


Relata el apóstol Juan: “Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. Y me llevó en el Espíritu al desierto”; dice Juan, “y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos” (Apocalipsis 17:1-3). 

En primer lugar vemos que se le llama ramera fornicaria, y la Biblia usa mucho la palabra fornicación o adulterio para referirse a la idolatría y traición al único Dios verdadero (Isaías 1:21, Ezequiel 23:37, Ezequiel Cap 167).  Lo que nos está diciendo es que la ramera es idólatra, y no es una persona, sino lo que parece ser una religión idólatra. 

A continuación agrega, que está sentada sobre la bestia y la bestia como ya vimos simboliza al Nuevo Orden Mundial o imperio romano renovado, y si la ramera está sentada sobre la bestia, sostenga sus riendas y la controle, nos indica de manera indubitable que la gran ramera ejerce gran poder e influencia sobre el nuevo imperio u orden mundial. 

Se dice además que está sentada sobre muchas aguas, y las aguas son pueblos, muchedumbres, gentes y lenguas (Apocalipsis 17:15), lo que nos indica que la religión ramera tiene influencia sobre muchos países, personas e idiomas. No cabe duda que se trata de  una religión ¿Y, cuál religión tiene tanta influencia a nivel mundial y tiene su domicilio en Roma? Usted lo sabe. Además, dice que los reyes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación, o sea que han sido copartícipes de su idolatría. 

Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación” (Apocalipsis 17:4). El color púrpura y escarlata era el color que usaban los césares romanos en su vestimenta y simboliza a los reyes. Recordemos que los romanos, en son de burla, le pusieron un manto púrpura a Jesús antes de crucificarlo, porque sostenía ser el Rey de los Judíos (Juan 19:2, Marcos 15:7).  Al vestir con un manto color púrpura, se nos parece indicar que la ramera ocupa el lugar de Cristo

Esa ramera es  una religión, en lo cual todos los estudiosos de la Biblia están de acuerdo. ahora, la única religión conocida que afirma que su líder es el vicario de Cristo en la tierra, hasta este momento, es el Catolicismo Romano.  No lo digo yo, lo dice el Vaticano. 

Se dice además, que la ramera tiene un cáliz de oro en su mano, simbolizando la copa o cáliz que Jesús usó para sellar el nuevo pacto. Ambas cosas, la vestidura púrpura y el cáliz parecen señalar hacia la misma religión, porque solamente las vestimentas de los clérigos de esa religión son de color púrpura y escarlata. Ningún líder de otra religión usa estos atuendos o colores para identificarse plenamente, por lo menos hasta este momento.

Yo no afirmo que la gran ramera sea la religión católica, pero todos esos detalles parecen apuntar hacia ella o hacia otra religión que desconocemos, y agradecería cualquier ayuda en ese sentido.

 

Vea en la foto la vestimenta del Papa León XIV cuando fue presentado como tal.   Y el cáliz de oro en la mano de la ramera identifica nuevamente a esa religión. Y no lo digo yo, lo dice la enciclopedia católica de Broderik. Dice que  el cáliz es el más importante de los vasos sagrados en la religión católica y debe ser de oro o de plata, si es de plata, el interior debe estar recubierto de oro. Jesús no usó un cáliz de oro, el cáliz de oro no es símbolo del cristianismo sino de la religión católica.

La diferencia entre el cáliz de Jesús y el cáliz de la ramera, es que el cáliz de Jesús contiene el vino que da vida, contiene la palabra de Dios; mientras que el cáliz de la ramera, según nos describe Juan,  está lleno abominaciones y de inmundicias, o sea de la palabra del hombre, de mentiras y medias verdades que adulteran la palabra de Dios para engañar al hombre y llevarlo a la perdición.  Además, la ramera está llena de perlas preciosas y adornada de oro: que hablan dse las riquezas de una religión muy poderosa económicamente hablando.

 Y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” (Apocalipsis 17:5

Ahora vemos que la ramera tiene escrito un nombre en la frente: “Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra”. Hay otras rameras, otras denominaciones cristianas que adulteran el evangelio de Cristo, pero ésta es la madre de todas.

Se dice además que su nombre es un misterio. El “misterio” es que la ramera tiene el nombre de Babilonia en la frente pero no es la ciudad de Babilonia sino que es una religión que en sentido espiritual simboliza lo que la Babilonia antigua era.

Babilonia era Babel, la ciudad en donde los hombres hicieron una torre para llegar al cielo por su propio esfuerzo, de tal manera que . “Babel” simboliza el esfuerzo humano para llegar al cielo a través de sí mismo y no a través de la fe. Es aquella religión que te dice que tienes que hacer algo para ganarte el cielo. Esto contradice la palabra de Dios, que nos dice que la salvación es por fe, no por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9).

Además, Babel es la cuna de la apostasía y de la idolatría. Fue en ese lugar que se empezó la adoración a otros dioses y al uso de imágenes. Algo totalmente prohibido por Dios en Éxodo 20.

 Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro” (Apocalipsis 17:6).

La ramera está ebria, no de beber vino, sino de tanta sangre derramada. Desdichadamente tengo que decirlo, no es sino la iglesia católica la que por muchos años mandó a quemar a todos aquellos que se oponían a su idolatría, a sus tradiciones y a sus mandatos. desdichadamente, en la obra “Historia de la Inquisición”, su autor Canon Llorente, que fue secretario del Vaticano entre 1790 a 1792, calculó que solamente en España fueron condenados tres millones de personas y trescientos mil de ellas fueron enviados a la hoguera por parte del Vaticano. La abominación más espantosa eran los sistemas de tortura para que las personas se declararan culpables y ese sistema era reglamentado y establecido por los propios Papas. En muchos lugares de Europa, aún existen y se pueden visitar los restos de las cámaras de tortura utilizados por el Vaticano. Esto fue lo que asombró al Apóstol Juan: “Hermanos en Cristo” asesinando a los otros hermanos en Cristo”.

Y el ángel le dijo a Juan: “¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será” (Apocalipsis 17:7-8). 

Como lo dijimos anteriormente, la bestia era el Imperio romano que dejó de ser y saldrá del abismo, es decir apoyado por el diablo e irá a perdición. Y los que no estén escritos en el libro de la vida, los que no tengan la salvación se asombrarán de ver resurgir el imperio romano, el nuevo orden mundial liderado por el anticristo. Se asombrarán porque no entenderán lo que sucede.

LAS SIETE COLINAS: 

Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición”. 

Las siete cabezas son los siete montes sobre los cuales se sienta la mujer. Ya hablamos de ello. La religión ramera tiene su domicilio en una ciudad asentada sobre siete montes, y esto nos revela que se trata de Roma. Pero además los siete montes simbolizan siete emperadores romanos, de lo que también hablamos detalladamente. 

Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles” (Apocalipsis 17:12-14). 

Los diez cuernos son diez gobernantes de diez países aliados al nuevo orden mundial, que entregarán su poder y autoridad al anticristo. El poder del anticristo será fortalecido por Satanás y destruirá en especial al pueblo escogido de Dios. Hará prosperar el engaño y tendrá la osadía de pelear contra Jesucristo, pero al final será destruido él y sus secuaces. 

Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios” (Apocalipsis 17:16-17). 

El nuevo orden mundial terminará traicionando a la religión y le quitará el poder. La desolarán, la quemaran y le quitarán su apoyo. Todo su poder pasará al anticristo. 

Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra” (Apocalipsis 17:18). 

La ramera, no es solamente es una religión sino que es también una gran ciudad, dentro de la ciudad de Roma,  que reina sobre los reyes de la tierra y que los manipula.  Nuevamente se parece que señala hacia el Vaticano, ciudad dentro de otra ciudad, donde todos los estadistas del mundo acuden al Papa, establecen relaciones con Él y se rinden a sus pies. No existe ninguna otra religión en Roma con esas características. 

Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria” (Apocalipsis 18:1).  En otras palabras, se manifiesta el poder de Dios por toda la tierra. 

Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites” (Apocalipsis 18:2-3).

A la religión ramera le llegará su hora, la que está llena de demonios, la que ha enriquecido a los mercaderes de la tierra y ha corrompido con sus mentiras a los reyes de la tierra, será abatida. 

Y Juan oyó otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades” (Apocalipsis 18:4-5). 

Salid de ella pueblo mío”, salid de esa religión para que no seas partícipe de sus plagas, es el ruego que Dios le hace a los fieles de esa religión. Desdichadamente muy pocos atenderán la recomendación divina. Su fanatismo religioso no los dejará abrir los ojos. Lo que sigue será de alegría para muchos, pero también de mucho dolor para otros muchos.

CONTINÚA: EL GRAN FINAL DEL APOCALIPSIS

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