SABÍA USTED QUE LA IGLESIA CATÓLICA ADULTERO LOS 10 MANDAMIENTOS?
Por JESÚS VARGAS
Los dos primeros mandamientos de La Ley de Moisés dicen literalmente:1) No tendrás dioses ajenos delante de mí. 2) No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. (Éxodo 20:3-5).
Sin temor alguno a Dios, la Iglesia católica eliminó esos dos mandamientos. El primero lo sustituyó por “amarás a Dios sobre todas las cosas” que
no tiene nada que ver con no tener otros dioses. El segundo lo sustituyó por el tercero y el tercero por el cuarto y el cuarto por
el quinto y así sucesivamente. Al
quedarle únicamente 9 mandamientos, entonces astutamente tomó el décimo mandamiento
que dice: 10) “No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu
prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de
tu prójimo” (Éxodo 20:17). Este mandamiento
lo resumió y lo dividió en dos para que quedaran de la siguiente manera:9) “No consentirás
pensamientos ni deseos impuros”. 10) “No codiciarás los bienes ajenos” (Catecismo católico, númerales 2052 a 2557).
El primer cambio lo justifica
argumentando que para Jesús solo habían dos grandes mandamientos:1) “amar a Dios con todo tu corazón y con toda
tu mente”. 2) “amar al prójimo como a sí mismo” (Mateo 22:36-40). Pero, Jesús no dijo que había dos
mandamientos, lo que dijo es que todos los mandamientos se resumen en amar a
Dios y amar al prójimo. Eso es así, porque si amamos a Dios, no infringimos los
primeros 4 mandamientos que tienen que ver con nuestra relación con Dios. Y, si
amamos al prójimo tampoco infringimos los otros 6 mandamientos que tiene que
ver con nuestra relación con nuestros
semejantes.
Lo extraño es que el catolicismo romano argumenta eso para justificar ese cambio, pero enseña 10 mandamientos y no 2. Eso es contradecirse y es una muestra del engaño.
La pregunta del millón ¿Por qué la
iglesia católica se atrevió a hacer esos cambios? Mi respuesta es que lo hizo
con el propósito de que los fieles católicos continúen con la práctica de
hacerles peticiones a la Virgen María y
a los muertos que ha declarado como “santos”,
y que continúen venerando sus imágenes, inclinándose ante ellas y dándoles
honra como si fueran dioses, algo exclusivo del único Dios verdadero, y
prohibido claramente en los dos primeros mandamientos de la Ley de Dios. Queda
claro que la iglesia católica, en lugar de prohibirlo, como lo manda Dios, lo promueve
en el numeral 1192 del catecismo, desviando a los fieles los de la verdad y alejándolos
de su salvación.
Para terminar, les recomiendo que
lean Deuteronomio 4:14-16. En ese
pasaje Dios dice que “no se deja ver para
que no hagan imagen alguna de Él y se corrompan”
al inclinarse y darle honra. Si Dios no quiere que se haga imagen alguna de
él para venerarle, menos quiere que se haga imagen de María o de santo alguno
con ese fin. Dios lo dice claro, eso es corromperse.
Una pregunta final ¿A quién vas a creerle, a Dios o al catolicismo Romano? Yo le creo a Dios.





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