EL VELO EN LAS MUJERES

¿Debe la mujer usar
velo en la iglesia o eso era una simple tradición que no tiene aplicación en
nuestros días? Solamente existe un versículo sobre el tema en toda la Biblia, así
que hay que analizarlo con mucho cuidado para poder obtener una respuesta.
En 1 Corintios 11:3 el apóstol Pablo escribe lo siguiente "Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo
varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo".
Pablo deja en claro que Dios es la cabeza de Cristo, a su vez Cristo
es la cabeza del varón y el varón es la cabeza de la mujer; o sea que hay un orden de jerarquías previamente
establecido por Dios y en esa jerarquía
la mujer está bajo la autoridad del varón.
En el libro de
Romanos, el mismo Pablo dice que el que se revela contra esas
autoridades o jerarquías impuestas por Dios, se opone y se revela directamente contra
la autoridad de Dios acarreando para sí condenación (Romanos 13:1-2)
Luego
Pablo argumenta que "todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta,
afrente a su cabeza" (1 Corintios 11:4). Eso es así, porque la forma instituida
por Dios para que los varones honren a Cristo como cabeza de la mujer, es manteniendo su propia cabeza descubierta. Nada de
gorras, sombreros ni nada que cubra la cabeza de los varones.
Si
entrásemos en una sinagoga judía
veríamos a todos los hombres con las cabezas cubiertas pero Dios nos llama a dar
testimonio de que Cristo es nuestra cabeza manteniendo la cabeza descubierta. Hay
otra razones por las cuales los judíos se cubren la cabeza, pero si ellos
creyeran que Jesús es el Mesías y aceptaran su evangelio, no se cubrirían la
cabeza porque al cubrirla niegan a Jesús como el Mesías.
En 1 Corintios 11:5-6, dice Pablo que "la mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta la
misma, porque es lo mismo que se hubiera rapado", y si la mujer no se cubre, que se corte el cabello, y si le es vergonzoso raparse, que se cubra", .
Cortar
el cabello, que es el principal ornamento de las mujeres, era señal de
aflicción (Deuteronomio
21:12-13), o era un castigo afrentoso (Isaías
7:20).
Parece
ser que en la sociedad de Corinto las esclavas llevaban la cabeza rasurada. Y
en tiempos más antiguos, la mujer adúltera era humillada públicamente rapándole
su cabeza. Algunos textos del historiador Luciano
ilustran que el cabello corto en una mujer era un símbolo de lesbianismo. También
se afirma por algunos estudiosos que las prostitutas de los templos paganos de
Corintio se rapaban la cabeza.
¿Por qué las mujeres deben cubrir su cabeza y los hombres no?
"Porque el varón es
imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el
varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón
fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón" (1 Corintios 11_7-9).
En
cuanto a su naturaleza esencial y su categoría, tanto el hombre como la mujer
fueron hechos a imagen de Dios (Génesis 1:27-28), pero el hombre fue
creado primero por las manos de Dios,
mientras que la mujer fue hecha de una costilla del varón. El varón es la gloria de Dios, pero la mujer es la gloria del varón,
porque fue creada por causa del varón. Esto se
refiere al hecho de que Dios hizo a la
mujer a partir del varón y le asignó el papel de pareja, ayuda y compañera
del hombre, es decir, la mujer es un complemento
para el hombre.
¿Y cómo
podemos definir la expresión "él es
la gloria de Dios"? Que la
existencia del uno le da honor y gloria al otro. Por lo tanto, siguiendo el
simbolismo empleado por Pablo, el varón
no debe cubrirse la cabeza porque sería
lo mismo “que esconder” la gloria de
Dios, que es el hombre.
"Por lo cual la mujer debe tener señal de
autoridad sobre su cabeza por causa de los ángeles (1 Corintios 11:10) Es decir, debe
mostrar que respeta su autoridad usando el velo “por causa de los ángeles”
¿Por qué por causa de los ángeles? Recordemos
que los ángeles “son espíritus
ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la
salvación” (Hebreos 1:14). Ellos
actúan a favor de los herederos de
la salvación, aquellos que se someten
voluntariamente a Dios, pero no van a
actuar a favor de aquellos que no
reconozcan su autoridad.
Además,
los ángeles son espectadores de lo que sucede en la tierra. Ellos vieron como la
mujer usurpó la autoridad del varón.
Eva no respetó la autoridad del hombre ni la autoridad de Dios al comer del
fruto prohibido. Como resultado de esto, entró el pecado en la raza humana, con
su indecible estado de miseria y mal.
Dios no
quiere que lo que sucedió en la primera creación se repita en la nueva creación.
Cuando los ángeles miran, él quiere que vean a la mujer actuando en sujeción al
hombre, y reconociendo su autoridad en la congregación al orar y profetizar con la “cabeza cubierta”.
En los versos siguientes 11 y 12, Pablo dice: "Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la
mujer sin el varón; porque así como la mujer procede del varón, también
el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios", algo que ha sido malinterpretado por algunos estudiosos para desechar cualquier distinción entre varón y mujer, poniendo a la mujer en un plano
de igualdad con el varón con respecto a la autoridad.
Pero lo que Pablo quiere decir se aclara en Gálatas 3:28 cuando afirma. "Ya no hay judío ni griego; no hay
esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en
Cristo Jesús".
En el contexto podemos ver que Pablo se refiere a que todos somos
iguales en Cristo para efectos de salvación.
Pero la mujer sigue siendo mujer, el judíos sigue siendo judío y el griego
sigue siendo griego.
La idea
del "único sexo" no surge
de la Redención, como tampoco surgió de la Creación, esa idea viene del diablo
que busca que la mujer se rebele a la autoridad del marido para que traiga
condenación sobre sí misma.
"Ni el varón es sin la
mujer, ni la mujer sin el varón" no habla de una igualdad de autoridad, sino de un complemento entre
ambos. El varón no debe creerse superior a la mujer en ningún sentido, a eso no
se refiere la autoridad, "porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la
mujer".
Aunque
haya subordinación de la mujer al
hombre, ambos son mutuamente
dependientes, el uno no puede existir sin el otro. Dios creo al hombre a su imagen, varón y hembra los creó (Génesis 1:27),
lo que quiere decir es que el hombre es la suma del varón más la hembra. Para
Dios un varón sin la mujer es un varón incompleto, no es un hombre total. Varón
y hembra se complementan para formar al hombre, pero, Dios ha establecido
autoridades.
En el cuerpo humano, la cabeza dicta las órdenes
y el resto de los órganos obedecen, cuando esto no sucede es porque el cuerpo
está enfermo. De igual manera en el “hombre”,
la mujer debe sujetarse al varón como un órgano que es parte del hombre, pero
el varón es la cabeza, y eso debe ser así para para que funcione correctamente.
De no ser así, el hombre está enfermo.
Y Pablo
añade: "pero todo procede de Dios". Dios ha creado este perfecto
equilibrio para indicar que el uno no puede existir sin la otra, de modo que no
haya ninguna causa justificada para quejarse.
En l Corintios 11:13-15 Pablo dice: "Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a
Dios sin cubrirse la cabeza? La
naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el
cabello? Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es
honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. 11:16 Con todo eso, si
alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las
iglesias de Dios".
Como vemos, el
apóstol Pablo pone el asunto sobre la palestra, pero al final dice, juzguen
ustedes y si alguno quiere ser contencioso,
nosotros no tenemos tal costumbre. Entonces pregunta ¿Es propio que la
mujer ore sin cubrirse la cabeza? Pablo nos invita a
usar el sentido común y encontrar la respuesta.
"La naturaleza misma ¿no
os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?".
La lógica y lo honroso es que la mujer ande el pelo largo y el varón el pelo
corto para que se diferencien, aunque en
estos tiempos parece que ya nada es deshonroso ni nada es lógico.
La naturaleza enseña
que "al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello". El
que los varones llevaban el pelo corto lo demuestran millares de pinturas,
relieves y esculturas de la época.
Lo importante es que el cabello tal como se expone aquí sirve para la diferenciación de los sexos, la confusión de los sexos siempre ha
sido señal de depravación a través de los siglos.
¿Por qué es contra el
orden natural que el hombre tenga el cabello largo? Porque el cabello
largo es la gloria de la mujer. Lo que esto significa es que si un
varón se deja el cabello largo es porque quiere semejarse a una mujer y eso le
es deshonroso. Lo que es deshonra
para el varón (el cabello largo) es ornamento (gloria) para la mujer, esta es otra
nota más acerca de la diferenciación de los sexos.
A la mujer el cabello
largo le aporta "distinción"
y "honra". Esto es lo que
diferenciaba a los sacerdotes, (Éxodo
28:2) sus vestiduras espléndidas eran para darles "honra y hermosura", de modo que los
distinguían o los separaban de los demás, y al mismo tiempo, les conferían
dignidad y honor para su sagrada tarea.
Dios pensaba que
concedía a las mujeres un don bello y glorioso al darles un cabello largo y hermoso. En la
congregación, la sensibilidad de la mujer, y mucho más su espiritualidad y amor
por el Salvador, le llevará a cubrir su propia gloria, con un
velo, con el fin de no opacar la gloria del hombre ni la gloria de Dios.
Algunos han dicho: Si
el pelo le es dado en lugar de velo, sobra
el velo y basta el pelo largo. Pero esto contradiría lo que Pablo dice que
si la mujer no se quiere cubrir su cabeza, entonces que se corte o se rape el
cabello. Por lo tanto, es evidente, que
aunque tenían el pelo largo, aun así el apóstol les manda cubrírselo.
Entonces ¿Qué
significa que "en lugar de velo le
es dado el cabello"? Debemos empezar por considerar que la palabra
griega traducida para velo tiene varios significados: 1) cubrir y 2) adornar.
Cuando dice que en lugar de velo le es dado el cabello, Pablo
está usando el segundo significado. A
las mujeres se les ha dado por naturaleza el cabello como un adorno natural, no
así al hombre. Pero debe cubrirse con un velo la cabeza como señal de autoridad,
no así el hombre.
Algunos dicen que actualmente eso no cuenta, que las cosas cambiaron así como cambian las culturas, de una época a
otra. Por ejemplo, un vestido que es apropiado en un país puede ser indecoroso
en otro. Por lo
tanto, no sería consecuente extraer de aquí un mandamiento para la iglesia en
todo lugar y en todo tiempo, sino que lo prudente sería ceñirse a los usos que
exige el sentir público de la comunidad en que se vive. Sin embargo, debemos
observar que Pablo en ningún momento
trata de convencionalismos sociales ni de épocas. Por
medio del uso figurado del término "cabeza", apela al principio de autoridad que surge de Dios mismo y en
el que Cristo, el hombre y la mujer ocupan diferentes estados de autoridad,
entonces se remonta a la historia de la creación del hombre y de la mujer para
aclarar las cosas.
Por
otro lado, el argumento de ceñirse a los usos existentes en la comunidad donde
vivimos, no armoniza con las continuas exhortaciones que encontramos en la
Biblia a no "conformarnos a este siglo" (Romanos
12:2).
Además,
sólo hay que echar un vistazo a las modas y tendencias de la sociedad
occidental para darnos cuenta de que entran en conflicto con las instrucciones
de la Palabra en relación con la modestia y el decoro en el vestir (1 Timoteo 2:9) (1
Pedro 3:3).
Otros argumentan que "Dios
no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus
ojos, pero Jehová mira el corazón" (1
Samuel 16:7). Aunque eso
es cierto, Dios no ha dejado de servirse de “símbolos externos"
para enseñar verdades espirituales a su pueblo. En el Antiguo Testamento
encontramos que el tabernáculo, con
cada uno de sus muebles, los sacrificios, las
vestiduras de los sacerdotes, estaban cargados de un valor simbólico muy
importante tal como explica Hebreos
9:1-9.
No
podemos argumentar que mientras Dios vea autenticidad en nuestros corazones no
necesitamos usar símbolos externos.
Otros piensan que Pablo estaba
corrigiendo una situación concreta
que se daba en Corinto, que por otro lado era probablemente la ciudad más
licenciosa del mundo antiguo. Así pues, el punto de vista de Pablo era que en
tal situación sería mejor pasarse de precavido y de estricto antes que de nada
que pudiera dar ocasión a los paganos a criticar a los cristianos de ser
demasiado permisivos. Por lo tanto, lo que Pablo les dice sólo puede tener una
aplicación local y de ninguna manera podemos sacar de aquí un mandamiento para
la iglesia universal.
Entonces
cabe preguntarnos: ¿Si no fuera de interés para la Iglesia en todas partes, por
qué la carta Pablo menciona a los corintios como los destinatarios, pero
incluye también a todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro
Señor Jesucristo (1 Corintios 1:1 y 2).
¿Qué es lo que Pablo está
intentando corregir?
Se percibe que al menos había algunos dentro de la
congregación que no estaban de acuerdo con lo que Pablo había enseñado y es
posible que algunas mujeres estaban insubordinándose y no estaban usando el
velo al orar y profetizar, negando con ello la autoridad del varón y la de
Dios.
Al
igual que el apóstol Pablo, allí se las dejo, juzguen ustedes las escrituras
que hemos repasado y saquen sus propias conclusiones. Lo que yo pienso es que
nada se pierde con usarlo, pero se podría perder mucho al no usarlo.
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