¿QUE SE HICIERON LOS QUE ESTABAN CON CRISTO?

 


En Mateo 27:51-53 se narra la resurrección de “muchos cuerpos de santos” en el momento en que Cristo murió. El pasaje dice lo siguiente: “Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos”.

Vea usted que al morir Jesús sucedieron varias cosas, pero lo que más me llama la atención es que “muchos santos” resucitaron y fueron a Jerusalén y “aparecieron” a muchos. Esa resurrección ocurre justo cuando Jesús muere. Aunque los cuerpos se levantan en ese momento, el texto aclara que entran en la ciudad después de la resurrección de Jesús, respetando el lugar de Cristo como "primogénito de entre los muertos".

¿Quiénes eran esos "santos?” No lo sabemos, lo que sabemos es que el término “Santos” se usa en la Palabra de Dios para referirse a  creyentes “salvos de la condenación”. ¿Qué sucedió con ellos? ¿Ascendieron con Cristo a los cielos? ¿Volvieron a morir?

Muchos estudiosos asumen que esas personas, al igual que Lázaro, volvieron a morir. Otros opinan que ascendieron con Cristo y que son “las primicias” a que se refiere Pablo en la 1 de Corintios 15:20.

Lo más interesante es que se dice que “aparecieron a muchos” lo que parece indicar que desaparecían o se hacían invisibles y luego se hacían visibles y aparecían de repente como lo hizo Cristo luego de su resurrección.  

Lázaro fue visto por todos, no aparecía, allí estaba siempre, y luego murió.  Jesús, luego de su resurrección aparecía, no estaba allí siempre. Y lo mismo sucedió con los santos resucitados. Eso refuerza la idea de que esos santos resucitados son las primicias de 1 de Corintios 15:20 y  que fueron arrebatados a los cielos, igual que Cristo. Pero es solo una suposición.

Es interesante notar, como ya lo mencionamos, que Mateo tiene el cuidado de decir que los santos entran a la ciudad después de que Jesús resucitó, para no quitarle a él la prioridad como el vencedor definitivo sobre la muerte.

Cabe notar, que en ese momento, Jerusalén estaba desbordada de peregrinos por la Pascua. Si esos santos resucitados estaban caminando por las calles de Jerusalén y podían ser vistos por todos, eso habría causado un impacto masivo. Historiadores como Josefo lo habrán mencionado y no lo hizo. Esto indica que no fue así, y que más bien fueron “apariciones específicas” a “personas elegidas”, similar a Jesús, que no se le apareció a todo el mundo tras resucitar.

Es interesante notar que la resurrección de estos santos no ocurrió después de que Cristo resucitara, sino en el momento en que Cristo falleció, es decir, fue un evento entre la muerte de Jesús y su propia resurrección.

La tradición cristiana primitiva y algunos textos apócrifos (como el Evangelio de Nicodemo) especulan que los santos resucitados en aquel momento, hacían referencia a figuras como Abraham, Isaac, Jacob. Juan el Bautista o incluso el profeta Isaías. Su aparición en Jerusalén habría servido para "validar" a Jesús ante los judíos devotos. Esta tradición se fundamentaba en la creencia del "Descenso de Cristo a los infiernos, luego de su muerte" sugerida por el apóstol Pedro en 1 Pedro 3:18-19, cuando menciona a Jesús predicando a los "espíritus encarcelados" tras su muerte, y donde dice que Jesús liberó a las almas de los justos que esperaban la redención.

Por último, tenemos que ver que Mateo une tres eventos físicos: el terremoto, el velo rasgado y las tumbas abiertas

El velo del Templo separaba a Dios de los hombres. Al rasgarse de arriba abajo, se anuncia que “tenemos libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne” (Hebreos 10:19-20). Eso hace que inmediatamente unas tumbas se abran, simbolizando la victoria sobre la muerte.

La muerte de Jesús no solamente nos abre el camino hacia la presencia de Dios, sino que además “el pecado es condenado en la carne de Cristo” (Romanos 8:3),  lo que significa que el pecado perdió su poder de condenación.

Por otro lado, al decir Mateo que los santos resucitados entraron en Jerusalén, sugiere que esta ciudad corresponde a los redimidos en Cristo. Mateo la llama "la santa ciudad", validando que el sacrificio de Jesús santificó la ciudad que los líderes religiosos habían corrompido con sus falsas enseñanzas. Y eso volverá a suceder al final de los tiempos cuando los gentiles invadan la ciudad Santa predicando al anticristo como el Mesías, pero, Jesús la volverá a recobrar.

Dejando de lado la pregunta, de lo que sucedió con los santos resucitados, es digno de dejar en claro que la muerte de Jesús no fue un evento silencioso en una colina, sino un terremoto espiritual que sacudió tanto el Templo como los cementerios. Y  el apóstol Pablo nos dice claramente que así como Adán trajo la muerte, Cristo trajo la vida eterna para todos (1 Corintios 15:22).

Para terminar, quiero preguntarte ¿Usted querido lector? ¿Qué cree que pasó con esos santos

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