En primer lugar vemos que se le llama ramera fornicaria, y la Biblia usa mucho la palabra fornicación o adulterio para referirse a la idolatría y traición al único Dios verdadero (Isaías 1:21, Ezequiel 23:37, Ezequiel Cap 167). Lo que nos está diciendo es que la ramera es idólatra, y no es una persona, sino lo que parece ser una religión idólatra.
A continuación agrega, que está sentada sobre la bestia y la bestia como ya vimos simboliza al Nuevo Orden Mundial o imperio romano renovado, y si la ramera está sentada sobre la bestia, sostenga sus riendas y la controle, nos indica de manera indubitable que la gran ramera ejerce gran poder e influencia sobre el nuevo imperio u orden mundial.
Se dice además que está sentada sobre muchas aguas, y las aguas son pueblos, muchedumbres, gentes y lenguas (Apocalipsis 17:15), lo que nos indica que la religión ramera tiene influencia sobre muchos países, personas e idiomas. No cabe duda que se trata de una religión ¿Y, cuál religión tiene tanta influencia a nivel mundial y tiene su domicilio en Roma? Usted lo sabe. Además, dice que los reyes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación, o sea que han sido copartícipes de su idolatría.
“Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación” (Apocalipsis 17:4). El color púrpura y escarlata era el color que usaban los césares romanos en su vestimenta y simboliza a los reyes. Recordemos que los romanos, en son de burla, le pusieron un manto púrpura a Jesús antes de crucificarlo, porque sostenía ser el Rey de los Judíos (Juan 19:2, Marcos 15:7). Al vestir con un manto color púrpura, se nos indica que la ramera dice ocupar el lugar de Cristo en la tierra ¿Cuál religión afirma que su líder es el Vicario de Cristo en la tierra. Usted también lo sabe, es la Religión católica la única que afirma que el Papa es el Vicario de Cristo, o sea su sustituto.
Yo no tengo nada
contra la iglesia católica, pero es la única que coincide con esa descripción. Además,
la ramera tiene un cáliz de oro en
su mano, simbolizando la copa o cáliz que Jesús usó para sellar el nuevo pacto.
Ambas cosas, la vestidura púrpura y el cáliz nos terminan de confirmar que se
está hablando de la religión católica romana ¿Por qué? Porque solamente las
vestimentas de los clérigos católico romanos son de color púrpura y escarlata.
Ningún líder de otra religión usa estos atuendos o colores para identificarse
plenamente.
Vea en la foto la vestimenta del Papa León XIV cuando fue presentado como tal. Y el cáliz de oro en la mano de la ramera identifica nuevamente a la religión católica. Según la enciclopedia católica de Broderik, el cáliz es el más importante de los vasos sagrados en la religión católica y debe ser de oro o de plata, si es de plata, el interior debe estar recubierto de oro. Jesús no usó un cáliz de oro, el cáliz de oro no es símbolo del cristianismo sino de la religión católica.
La diferencia entre el cáliz de Jesús y el cáliz de la ramera, es que el cáliz de Jesús contiene el vino que da vida, contiene la palabra de Dios; mientras que el cáliz de la ramera está lleno abominaciones y de inmundicias, o sea de la palabra del hombre, de mentiras y medias verdades que adulteran la palabra de Dios para engañar al hombre y llevarlo a la perdición.
La promoción de la idolatría dentro del catolicismo romano es un buen ejemplo de ello. Además, la ramera está llena de perlas preciosas y adornada de oro: las riquezas del Vaticano hablan por sí solas.
“Y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” (Apocalipsis 17:5)
Vemos que la ramera
tiene escrito un nombre en la frente: “Babilonia
la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra”.
Hay otras rameras, otras denominaciones cristianas que adulteran el evangelio
de Cristo, pero ésta es la madre de todas.
Se dice además que
su nombre es un misterio. El “misterio”
es que la ramera tiene el nombre de Babilonia en la frente pero no es la ciudad
de Babilonia sino que es una religión que en sentido espiritual simboliza lo que
la Babilonia antigua era.
Babilonia era Babel,
la ciudad en donde los hombres hicieron una torre para llegar al cielo por su
propio esfuerzo, de tal manera que . “Babel”
simboliza el esfuerzo humano para llegar al cielo a través de sí mismo y no a
través de la fe. Es aquella religión que te dice que tienes que hacer algo
para ganarte el cielo. Esto contradice la palabra de Dios, que nos dice que
la salvación es por fe, no por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9).
Además, Babel es la
cuna de la apostasía y de la idolatría. Fue en ese lugar que se empezó la
adoración a otros dioses y al uso de imágenes. Algo totalmente
prohibido por Dios en Éxodo 20.
“Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro” (Apocalipsis 17:6).
La ramera está
ebria, no de beber vino, sino de tanta sangre derramada. Desdichadamente tengo
que decirlo, no es sino la iglesia católica la que por muchos años mandó a
quemar a todos aquellos que se oponían a su idolatría, a sus tradiciones y a
sus mandatos.
En la obra “Historia de la Inquisición”, su autor
Canon Llorente, que fue secretario del Vaticano entre 1790 a 1792, calculó que
solamente en España fueron condenados tres millones de personas y trescientos
mil de ellas fueron enviados a la hoguera. La abominación más espantosa eran
los sistemas de tortura para que las personas se declararan culpables y ese
sistema era reglamentado y establecido por los propios Papas. En muchos lugares
de Europa, aún existen y se pueden visitar los restos de las cámaras de tortura
utilizados por el Vaticano. Esto fue lo que asombró al Apóstol Juan: “Hermanos
en Cristo” asesinando a los otros hermanos en Cristo”.
Pero eso no es
todo, el Vaticano tiene gran responsabilidad del holocausto Nazi, porque el
papa Pio XII guardó silencio, ya que el Vaticano había ayudado a Hitler a tomar
el poder. Si el papa hubiera protestado como se lo pidieron los representantes
judíos y las fuerzas aliadas, hubiera condenado a su propia iglesia. En 1936 el
obispo de Berlín habló con Hitler por más de una hora y éste le manifestó al
obispo que no existía ninguna diferencia entre el nazismo y la iglesia
católica. Hitler le dijo: “¿acaso la
iglesia católica no miraba a los judíos como si fuesen parásitos y los
encerraba en guetos? Solo estoy
haciendo lo que la iglesia católica ha hecho durante 1.500 años, pero más
eficazmente”.
Siendo que Hitler era católico le dijo al obispo que él promovía el cristianismo y mataba a los judíos como lo hacía el Vaticano. Se calcula que el Vaticano ha ocasionado entre treinta y cincuenta millones de muertes.
Y el ángel le dijo a Juan: “¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será” (Apocalipsis 17:7-8).
Como lo dijimos
anteriormente, la bestia era el Imperio romano que dejó de ser y saldrá del
abismo, es decir apoyado por el diablo e irá a perdición. Y los que no estén
escritos en el libro de la vida, los que no tengan la salvación se asombrarán
de ver resurgir el imperio romano, el nuevo orden mundial liderado por el
anticristo. Se asombrarán porque no entenderán lo que sucede.
LAS SIETE COLINAS:
“Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición”.
Las siete cabezas son los siete montes sobre los cuales se sienta la mujer. Ya hablamos de ello. La religión ramera tiene su domicilio en una ciudad asentada sobre siete montes, y esto nos revela que se trata de Roma. Pero además los siete montes simbolizan siete emperadores romanos, de lo que también hablamos detalladamente.
“Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles” (Apocalipsis 17:12-14).
Los diez cuernos son diez gobernantes de diez países aliados al nuevo orden mundial, que entregarán su poder y autoridad al anticristo. El poder del anticristo será fortalecido por Satanás y destruirá en especial al pueblo escogido de Dios. Hará prosperar el engaño y tendrá la osadía de pelear contra Jesucristo, pero al final será destruido él y sus secuaces.
“Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios” (Apocalipsis 17:16-17).
El nuevo orden mundial terminará traicionando a la religión y le quitará el poder. La desolarán, la quemaran y le quitarán su apoyo. Todo su poder pasará al anticristo.
“Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra” (Apocalipsis 17:18).
La ramera, no es
solamente es una religión sino que es también una gran ciudad, dentro de la ciudad de Roma, que reina sobre los reyes de la tierra y que
los manipula.
Nuevamente se nos confirma que está hablando del Vaticano, ciudad dentro de otra ciudad, donde todos los estadistas del mundo acuden al Papa, establecen relaciones con Él y se rinden a sus pies. No existe ninguna otra religión en Roma con esas características.
“Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria” (Apocalipsis 18:1). En otras palabras, se manifiesta el poder de Dios por toda la tierra.
“Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído,
ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de
todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque
todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes
de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han
enriquecido de la potencia de sus deleites” (Apocalipsis 18:2-3).
A la religión ramera le llegará su hora, la que está llena de demonios, la que ha enriquecido a los mercaderes de la tierra y ha corrompido con sus mentiras a los reyes de la tierra, será abatida.
“Y Juan oyó otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades” (Apocalipsis 18:4-5).
“Salid de ella pueblo mío”, salid de esa
religión para que no seas partícipe de sus plagas, es el ruego que Dios le hace
a los fieles de esa religión. Desdichadamente muy pocos atenderán la
recomendación divina. Su fanatismo religioso no los dejará abrir los ojos. Lo
que sigue será de alegría para muchos, pero también de mucho dolor para otros
muchos.
CONTINÚE CON " EL GRAN FINAL DEL APOCALIPSIS"




