9.- LAS 7 TROMPETAS:
Ya hemos visto los terribles sucesos que acontecerán cuando se abran siete sellos. Sin embargo esas cosas no nos asombrarán porque son cosas que ya se están viviendo y nos estamos acostumbrando a ellas. Pero luego de la apertura de los sellos, Dios ordenará que se toquen siete trompetas, y al sonido de cada una de ellas, esas cosas se irán acrecentando. Y además Dios ordenará abrir “el abismo” ocasionando una invasión de demonios dirigidos por Satanás, y la invasión será tan tremenda que las personas buscarán la muerte sin poderla hallar.
LA PRIMERA TROMPETA: El primer
ángel tocará la trompeta, “y habrá
granizo y fuego mezclados con sangre, que serán lanzados sobre la tierra; y la
tercera parte de los árboles se quemará, y se quemará toda la hierba verde”
(Apocalipsis 8:7).
Imagine usted lo que es ver granizos y fuego mezclados con sangre caer sobre los árboles y la hierba, es una imagen aterradora. Quiero hacer ver que la palabra “TIERRA” se usa en las Escrituras como un símbolo de ISRAEL, y la palabra árboles como personas (Salmo 1:3). Esto nos hace suponer que este castigo es dirigido exclusivamente hacia la nación de Israel y sobre sus territorios. Y una tercera parte de los habitantes de Israel morirá por esa causa.
LA SEGUNDA TROMPETA: cuando el segundo ángel toque la trompeta, “como una gran montaña ardiendo en fuego será precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convertirá en sangre. Y morirá la tercera parte de los seres vivientes del mar, y la tercera parte de las naves será destruida” (Apocalipsis 8:8-9).
El juicio anunciado
por la primera trompeta ataca “la tierra”, pero éste otro juicio es sobre “EL MAR”. “EL MAR” se utiliza con
frecuencia como un símbolo de las NACIONES
GENTILES, de tal manera que pareciera que este castigo se ejecutará sobre otros
pueblos y no sobre Israel.
Se dice que un gran monte ardiendo es lanzado sobre el mar y es posible que esté hablando de la explosión de un volcán, o tal vez se trate de un meteorito que caiga del espacio. Sea como fuere, el mar se convierte literalmente en sangre. Esta plaga acaba con muchas de las criaturas vivas del mar, destruye los barcos y el comercio marítimo se ve reducido en un tercio.
LA TERCERA TROMPETA: Cuando el
tercer ángel toque la trompeta, “una gran
estrella ardiendo como una antorcha caerá sobre la tercera parte de los ríos y
sobre las fuentes de las aguas. El nombre de la estrella es Ajenjo. Y la
tercera parte de las aguas se convertirá en ajenjo, y muchos hombre morirán a
causas de esas aguas que se harán amargas” (Apocalipsis 8:10-11).
Esto puede
contener también un mensaje espiritual ya que “LOS RÍOS” simbolizan “masas de personas o, pueblos enteros”.
Lo que se nos está
revelando es que naciones enteras se verán “envenenadas por una idea religiosa”. La mayoría de sus
habitantes se moverán en la misma dirección como lo hace un río. Y esa
“estrella” es posible que sea “un ÁNGEL”
ya que el mismo libro de Apocalipsis nos revela que “las estrellas” simbolizan
“ángeles” (Apocalipsis 1:20). Que la
estrella “caiga”, nos habla de “un ángel
caído”, es quizás el mismo Satanás, quien utilizará las “fuentes de esas
aguas”, que son los “líderes espirituales” de los pueblos para envenenarlos con
un evangelio tergiversado (Gálatas 1:6-8),
con el propósito de que las personas no alcancen la salvación, algo que ya ha
estado sucediendo. Recordemos que Satanás se disfraza como ángel de luz y sus
ministros como ministros de justicia (2
Corintios 11:14-15). Desde ya hace varios años, Satanás ha estado
promoviendo “el ecumenismo” a través
del Vaticano. Una sola religión y esa única religión es la que declarará que el
anticristo es el Mesías esperado que merece nuestra adoración. La tercera parte
de la población mundial morderá el anzuelo y caerá en la trampa.
LA CUARTA TROMPETA: Al tocar la cuarta trompeta, “una tercera parte del sol, una tercera parte de la luna y una tercera las estrellas serán heridas para que no haya luz en una tercera parte del día y de la noche. Y un ángel volará por en medio del cielo diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles” (Apocalipsis 8:12)
Esto debe ser
literal, pero también tiene un mensaje espiritual. “El sol, la luna y las
estrellas” simbolizan a “Israel” (Génesis
37:9). El oscurecimiento es posiblemente una imagen de la “ceguera
espiritual” que Dios decretó sobre este pueblo, ceguera que aumentará
notablemente en aquellos días (Romanos
11:8). Ay de lo que sigue.
LA QUINTA TROMPETA: Al tocar la quinta trompeta, “se nos ofrece la imagen de “otra estrella” que cae del cielo sobre la tierra, y que se le hace entrega de una llave, para que abra el “pozo del abismo”. El ángel abrirá el pozo del abismo, y del pozo subirá humo como de un gran horno que oscurecerá el sol y el aire. Y del humo saldrán langostas sobre la tierra, y se les dará poder como el de los escorpiones, y se les mandará que no dañen la hierba de la tierra ni cosa verde alguna, ni ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuvieren el sello de Dios en sus frenes” (Apocalipsis 9:1-4).
“El pozo del abismo” es un lugar donde se “encuentran encarcelados, los ángeles, que no guardaron su dignidad y abandonaron el cielo” (Judas 6), los que descendieron a la tierra y tomaron para sí mujeres de entre las hijas de los hombres, les engendraron hijos (Génesis 6:2-4) y aumentaron la maldad. Ese ángel libera a esos ángeles caídos, los cuales saldrán a atormentar a los gentiles, no así a los judíos porque la hierba y “los árboles” (personas) de “la tierra” (Israel) no serán tocados. Y no son todos los gentiles los que serán atormentados, sino únicamente los que no están en Cristo y no han sido sellados con el Espíritu Santo de la promesa (Efesios 1:13).
“Y les será dado, no que los matasen, sino
que los atormenten cinco meses; y su tormento será como tormento de escorpión
cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero
no la hallarán; y ansiarán morir, pero
la muerte huirá de ello” (Apocalipsis
9:5-6).
Los ángeles liberados no van a matar a nadie, solamente van a atormentar mentalmente a las personas por cinco meses. Esos ángeles caídos son semejantes a langostas, porque devorarán todo a su paso. Es posible que esos cinco meses sean los de “mayor posesión demoniaca” en la historia de la humanidad. Las personas no podrán vivir ni en paz ni en libertad y será tan tremendo el tormento que los hombres buscaran la muerte, pero no lo hallarán. Además, es posible que las personas sean acusadas en sus mentes de indignos, de pecadores y que ya no hay salvación para ellos, y que sus obras no son suficientes
“Se dice que el aspecto de las langostas es semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tienen como coronas de oro; sus caras son como caras humanas; tienen cabello como cabello de mujer; y sus dientes son como de leones” (Apocalipsis 9:7-8).
Son “semejantes a caballos preparados para la
guerra” porque su propósito es llevar a la humanidad a la guerra, ya
que sembrarán en la mente de los gentiles, que hay que exterminar a los judíos,
tal y como lo hizo Hitler.
También se dice que
las caras de esos ángeles son “como humanas”. Lo que nos está diciendo
es ellos no atacarán directamente sino que lo harán a través de los líderes
políticos y religiosos que tienen autoridad sobre el resto de la población.
Esto lo sabemos porque tienen coronas y las coronas simbolizan
poder y autoridad.
También se nos dice
que tienen “como cabello de mujer”,
revelándonos que estos líderes usarán una propaganda tan seductora y atractiva
como lo es el cabello femenino. Primero vendrán las acusaciones y luego
ofrecerán una salida, esa salida atractiva de salvación y de progreso estará en
el anticristo y en el nuevo orden mundial.
Por último se dice
que los ángeles tienen “como dientes de león”, lo que significa que el “nuevo orden mundial” no será una
democracia, sino un gobierno cruel y dictatorial que producirá terror en sus
habitantes, como sucede actualmente en Cuba, en Venezuela y en otros países.
También se dice que “tienen corazas como corazas de hierro; que el ruido de sus
alas es como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla;
y tienen colas como de escorpiones, y también aguijones; y en sus colas tiene
poder para dañar a los hombres durante cinco meses. Y tienen por rey sobre
ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego,
Apolión” (Apocalipsis 9:9-11).
Que esos ángeles caídos tengan “como corazas de hierro”, significa que los líderes son insensibles en sus corazones. Hacen ruido, como el estruendo de muchos carros de caballos. No dice que son carros de caballos, sino que su estruendo lo es como el de muchos carros de caballo que van a la batalla, porque son miles de líderes, los que serán influenciados por estos seres. NO hay duda de que serán los cinco meses de mayor influencia y posesión demoniaca de la historia. A continuación se nos dice que este ataque es dirigido personalmente, por el ángel del abismo, cuyo nombre es Abadón o Apolión, términos que significan “destructor” y hacen referencia al mismísimo Satanás.
Todo este relato es
una imagen, de la intromisión de las fuerzas demoníacas sobre la tierra, bajo
el liderazgo del anticristo, que también estará poseído por Satanás.
LA SEXTA TROMPETA: “El primer ay pasó; he aquí, vienen aún dos ayes después de esto. El sexto ángel tocará la trompeta, y una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que está delante de Dios, dirá al sexto ángel que tiene la trompeta: “Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates”. Y serán desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. El apóstol Juan oyó su número” (Apocalipsis 9:12-16).
Vea usted que 4 poderosos ángeles que están atados junto al Eúfrates son desatados para que provoquen una guerra que acabará con una tercera parte de la humanidad que queda. Será una guerra mundial, con la participación de doscientos millones de soldados.
Donde se encuentra el río Eúfrates, siempre ha estado poseído por demonios. Fue allí donde Satanás tentó a Adán y Eva y los hizo caer. Pareciera que Satanás siempre ha tenido allí su trono; recordemos que el Eúfrates está en Irak, la antigua Babilonia, cuna de la apostasía.
Dice Juan que “vio en visión los caballos y a sus jinetes,
los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los
caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre.
Y que por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el
fuego, el humo y el azufre que salían de su boca” (Apocalipsis 9:17-18).
“Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar” (Apocalipsis 9:20).
Note usted, que las
personas están tan influenciadas por Satanás y sus demonios, que aún después de
ver tantas cosas, en lugar de arrepentirse, continúan adorando imágenes de
dioses falsos, los cuales no pueden ver, oír ni andar, como dice la escritura.
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