miércoles, 16 de marzo de 2016

CASAS DEL REINO

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Convierte tu casa en una casa del reino de Dios. No necesitas ir a la iglesia, haz que la iglesia venga a ti. Y es que la iglesia tal y como la conocemos no es la iglesia de Dios. La iglesia no es un edificio, la iglesia no es una religión,  la iglesia no es una organización humana, la Iglesia no es un lugar en el cual las personas se reúnen una vez por semana para escuchar una prédica.

Con el emperador Constantino, la iglesia desapareció para darle vida a un sistema religioso y legalista, con sacerdotes, un altar, un templo, y un estilo Judío de adoración.
Luego, el sistema religioso se dividió en  dos, dando origen al catolicismo romano y al catolicismo ortodoxo. Estos sistemas tomaron el nombre de “Iglesia católica romana” e “iglesia católica ortodoxa”, distorsionando con ello el concepto original de lo que significa la palabra “iglesia”.
Con Martín Lutero salió a la luz la verdad del evangelio. Con ello quedó al descubierto que el catolicismo enseñaba un evangelio distorsionado. Surgieron entonces una serie de denominaciones religiosas con el título de cristianas, cada una con una nueva versión del evangelio, pero copiando la estructura organizativa del sistema católico y con la insistencia de llamar iglesia al lugar de reunión, confundiendo lo que es una  congregación” con lo que es una “iglesia”.
La iglesia no es una congregación; muchas personas  se congregan en un estadio y no son iglesia, muchas personas se congregan en un salón de baile y no son iglesia, muchas personas se congregan en el edificio que llaman “iglesia” pero eso no es una iglesia.
La iglesia no es un edificio, la iglesia no es solamente un grupo de personas que se congregan, la iglesia es algo más profundo y poderoso: la iglesia es el cuerpo de Cristo.

Colosenses 1:18  y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia.

Jesús es la cabeza de la iglesia y el cuerpo de la iglesia lo componen todos aquellos que están en Cristo, todos aquellos que son una sola carne con Cristo (Efesios 5:31-32).

2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

La iglesia está compuesta por todas las personas de cualquier nacionalidad y de cualquier país, que han creído en Cristo y se han bautizado (Marcos 16:16, Hechos 2:38).
Cada una de ellas es una porción del cuerpo de Cristo. Cuando al apóstol Pedro  predicó por primera vez, ese día creyeron y se bautizaron  como tres mil personas, y todas ellas fueron añadidas a la iglesia (Hechos 2:41).
Entonces, en un edificio religioso pueden estar reunidas miles de personas pero el edificio no es la iglesia, y no necesariamente ese grupo de personas que están reunidas son iglesia; para serlo tienen que ser parte del cuerpo de Cristo.
Usted puede ser bautista, católico, testigo de Jehová o de cualquier otra religión y asistir los domingos a un edificio religioso, pero eso no significa que usted sea parte de la iglesia.
Por el contrario, usted puede ser parte de la iglesia sin necesidad de ser católico, bautista o testigo de Jehová ni de ninguna otra religión. Tampoco tiene que asistir los domingos a un edificio enorme al que mal llaman iglesia, a escuchar a un predicador enseñar su verdad; sino que usted puede reunirse en su casa con otros miembros de la iglesia, a compartir la verdadera palabra de Dios. Te invito a que lo hagas.  

1 Corintios 3:16¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

El templo es la morada de Dios pero el templo no es un edificio. Dios no vive en edificios hechos por los hombres, Dios mora en el corazón de los suyos, no en ningún edificio.  Por más hermoso que sea el edificio de reunión, por más grande que sea el coro y por más “famoso” que sea el pastor, la religión nunca será  iglesia ni la iglesia será nunca religión. Y el edificio de reunión nunca será el templo ni tampoco la iglesia
Mientras que la religión es adúltera, abominable y pecadora, tan pecadora que Dios le llama la gran ramera (Apocalipsis 17:1) la iglesia es santa, gloriosa, no tiene mancha ni arruga ni cosa semejante (Efesios 5:27).
Yo en lo personal, he sido criticado fuertemente porque he manifestado públicamente, que no soy de ninguna religión o denominación religiosa, y se supone según los “sabios religiosos” que debo pertenecer a alguna denominación.
No tengo ni debo pertenecer a ninguna denominación o religión. Usted tampoco debe hacerlo, porque toda denominación o religión tiene una mezcla de la palabra de Dios con la palabra del hombre. En muchas de ellas inclusive, prevalece la palabra del hombre sobre la palabra de Dios.
Lo que divide a una denominación de otra, es el pensamiento humano que hay en ellas. Si “todos los hombres de Dios” eliminaran lo que viene de ellos y se apegaran a la palabra de Dios, no habrían denominaciones religiosas.
Mis críticos no entienden que las religiones y las denominaciones religiosas, son paralelas a la iglesia y nunca se juntan. Son dos mujeres diferentes y no puedes estar casado con las dos. Si amas a una no puedes amar a la otra. Yo pertenezco a la iglesia y por lo tanto no puedo pertenecer a la religión. En la iglesia no hay lugar para la religión.
Apocalipsis 21 dice que la desposada desciende del cielo porque tiene su origen en el cielo. La desposada es la iglesia, la cual  tiene su origen en Cristo, la iglesia es celestial.
La religión, sea la que sea, tiene su origen en el hombre. Apocalipsis 17 nos deja claro que el origen de la ramera no es el cielo sino la tierra. Juan fue llevado al desierto para ver a la ramera porque ella vive sobre una tierra infértil, que  no produce vida.
La desposada es espiritual, es celestial, mientras que la ramera es terrenal y completamente humana. La ramera está construida sobre la ladrillos, mientras que la desposada está construida sobre piedra y esa piedra es Cristo mismo (Efesios 2:20).
La religión católica sigue las enseñanzas de los papas y fue fundada por Constantino La religión musulmana sigue las enseñanzas de Mahoma. Los mormones siguen las enseñanzas de Joseph Smith. La religión budista sigue las enseñanzas de Buda. Las denominaciones evangélicas siguen las enseñanzas de  cada uno de sus  fundadores, todos ellos hombres, todos ellos ladrillos.
La iglesia primitiva no era una denominación religiosa. Tampoco tenía un edificio al que llamaran templo o iglesia, ellos se congregaban en las casas: 1) para estudiar la palabra de Dios, 2) para compartir la partición del pan y 3) para compartir sus bienes con los demás. Sus casas eran verdaderas “casas del Reino”.
En esos edificios que las religiones llaman templos o iglesias, ya no se estudia la palabra de Dios, sino que un pastor habla y los demás escuchan, sin derecho a participar, sin derecho a opinar y sin derecho  a contrariar a su interlocutor, porque el pastor es el dueño de la verdad.
Ya no hay estudios bíblicos, lo que hay son “cultos”, pero no son cultos a Dios sino cultos a la persona. En la iglesia primitiva se reunían semana a semana para estudiar la palabra de Dios y para participar en la cena del Señor. En las mal llamadas iglesias se les olvidó que deben participar de la cena.
En la iglesia primitiva todos se conocían, se ayudaban y compartían. Las mal llamadas iglesias de hoy en día son demasiado grandes para conocerse, para ayudarse y para compartir.
La iglesia primitiva se congregaba en grupos pequeños, no crecía hacia arriba, haciendo imposible una real comunicación mutua, sino que se multiplicaba hacia los lados.
De casa en casa, se reunían todos los que estaban en Cristo, en celebraciones que alcanzaban a toda la ciudad. Eran verdaderas “casas del reino de Dios”.
Así como el agua existe en tres formas: hielo, agua y vapor, los tres ministerios que se levantan sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, esto es: los Pastores, los Maestros y los Evangelistas, pueden ser hallados hoy, pero no en las formas correctas, porque  han  sido absorbidos por el sistema religioso del Cristianismo institucionalizado.
La Cristiandad ha adoptado el método de las religiones paganas. Ya no se necesita el llamado de Dios para ser pastor. Basta pagar un curso en una de estas denominaciones religiosas, para salir con un título debajo del brazo, no solamente de maestro, de pastor sino de profeta y hasta de apóstol. Lo peor de todo es que salen sin comprender el evangelio de Cristo porque lo que les enseñan es el evangelio de los evangélicos, que difiere mucho del verdadero evangelio.
Han convertido el pastorado en una profesión lucrativa, más lucrativa que cualquier otra, porque tienen una clientela fija de muchas personas a las cuales les exigen el pago del diez por ciento de sus salarios. Ya deseara un abogado o cualquier otro profesional, el tener cien clientes fijos que paguen el diez por ciento de sus salarios, por atenderlos no personalmente sino en forma grupal una hora una vez a la semana. Y estos pastores no tienen cien clientes, tienen cientos de clientes y algunos tienes miles.
Si usted les dijera a estos pastores, que de ahora en adelante, se van a reunir en casas con grupos de personas que no pasan de 15 personas, de fijo que declinan la idea de ser pastores o maestros. Para ellos, el pastorado no es un servir a Dios, sino servirse de Dios.
Definitivamente que el emperador Constantino ha sido una maldición para la iglesia. A partir de Constantino, aparecieron los intermediarios entre Dios y los hombres. Primero fueron los sacerdotes católicos y luego los pastores evangélicos. En muchas de las denominaciones religiosas, las personas no pueden hacer nada sino lo hacen bajo la supervisión y el control de su pastor. La frase “está bajo mi cobertura” se escucha en todas las denominaciones.
Todas las denominaciones evangélicas siguen los mismos patrones, tanto en la forma como en la doctrina. Lo vemos en el canto, lo vemos en todo.
Ahora existe una Alianza Evangélica a la cual hay que afiliarse y sujetarse. Si eres el pastor de una comunidad y no te unes a la alianza evangélica, no te reconocen como siervo del Señor sino que te señalan como un rebelde porque no te sujetas a ellos, y a su mala enseñanza. La Cadena Televisiva Enlace es únicamente para los que están sujetos a la alianza.
Esa alianza ha creado mediadores entre Dios y los hombres, sembrando ese sentimiento en la mente de los fieles.  Las personas no oran sino que van donde el pastor para que el pastor ore por ellos. Todo es el pastor, creen que Dios no los escucha a ellos, sino únicamente al pastor, ya que el pastor es el mediador y el ungido.
La palabra de Dios enseña que solamente hay un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre (1 Timoteo 2:5). El velo se rasgó, y podemos acudir directamente al Padre. Ahora tenemos entrada al lugar santísimo por medio de la Sangre preciosa de nuestro Señor Jesús (Hebreos 10:19).
Dios quiere liberar a su Iglesia de esa cautividad babilónica de burócratas religiosos y espíritus controladores, y la manera de hacerlo es solo una: volviendo a las “casas del reino”.
La religión es en un máximo de organización con un mínimo de organismo. Pero la iglesia es un mínimo de organización con un máximo de organismo.  
El temor es lo contrario a la fe y no viene de Dios sino del enemigo. Sin embargo, los pastores usan el temor para intimidar a los fieles. “Si no  diezmas, Dios te maldecirá”; “No puedes evangelizar a alguien sin mi autorización”, dice el pastor, “si lo haces te revelas contra Dios, recuerda que estás bajo mi cobertura”.
En muchas denominaciones, el pastor es “el santo” (hipócrita diría yo) y los fieles son los pecadores que dependen de la gracia del pastor, no de la gracia de Dios.
En la iglesia primitiva,  la "Cena del Señor" se celebraba cada vez que se reunían. Y era una verdadera cena, eran tan reales el vino y la comida, que Pablo tuvo que llamarles la atención porque muchos llegaban a emborracharse.
En la actualidad "celebran" la "Cena del Señor" una o dos veces al año como máximo. El catolicismo lo hace todas las semanas, pero no es una cena, es un ritual. Y cuando los evangélicos celebran la cena, usan unas pocas gotas de vino. Algunos usan jugo de uva o cualquier otro elemento en lugar del vino. Y el pan ha sido cambiado por una galleta sin sabor.  ¿Quién los autorizó a cambiar la voluntad de Dios?

Hechos 1:13 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. 1:14 Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.

Jesús no le dijo a Pedro que alquilara un local y que organizara una religión. Cuando el Espíritu Santo vino sobre los apóstoles, éstos estaban reunidos en el apartamento alto, en el cual vivían algunos de ellos. Era una casa, no era un local.  Ellos  no habían alquilado un local ni consta en el libro de los Hechos, que lo hayan alquilado nunca. Allí siguieron de casa en casa.
En los primeros días de la Iglesia, se organizaron según la geografía, esto significa vecinos cristianos organizándose en vecindarios, verdaderas casas del reino donde compartían la enseñanza y el partimiento del pan.

Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Los cristianos tenemos una función que cumplir. Esa función consiste en quitarle almas al diablo y ganarlas para Cristo. Es una guerra espiritual. Sin embargo, el Cristianismo contemporáneo no es ninguna amenaza para el diablo.  Están viviendo para ellos y no para Cristo.

Mateo 5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 5:12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

En el mundo occidental no hay persecución contra el cristianismo porque el cristianismo es demasiado inofensivo y cortés como para ser perseguido. ¿Quién contradice al papa católico abiertamente? ¿O quien se opone públicamente a las malas enseñanzas de Kenneth Copeland y demás socios religiosos? Nadie lo hace y si tú lo haces, los mismos cristianos te señalan y te dicen: “no juzgues para que no seas juzgado?
Nadie le hace la contra a la apostasía. Por eso está profetizado que aumentará grandemente al final de los tiempos. El diablo está feliz con el cristianismo contemporáneo.
La mayoría de los pastores no están interesados en combatir al diablo, su único interés es hacerse ricos y vivir una vida de comodidad.
El cristianismo perdió la verdad  absoluta de Dios. Ahora todo es relativo y acomodado a la conveniencia. Los pastores no quieren perder la clientela que los mantiene en su comodidad, predicando la verdad.
El deseo de Dios es que salgamos de las denominaciones y volvamos a recuperar los hogares, que volvamos a sus raíces y que la iglesia actual sea como la iglesia primitiva.  Que no haya un interlocutor que habla y los demás escuchan, sino que haya un moderador, un guía, pero que  todos participemos del estudio de la palabra, con la Biblia abierta para poder consultarla. Que todos participen con derecho no solamente a escuchar sino a opinar y participar activamente del estudio de cualquier tema.

2 Corintios 5:20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

La palabra de Dios no dice que Dios nombró a los pastores como embajadores del Reino, lo que dice es que Dios te nombró a ti y a mí, Dios nombró a todos los que están en Cristo como embajadores del Reino.
Cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad que cumplir. Pero no es necesario que tú salgas de tu casa para ir a una mal llamada iglesia, haz que la iglesia vaya a tu casa.
Te estamos invitando a que conviertas tu casa en una Embajada del Reino de Dios, a que juntamente con nosotros edifiquemos la iglesia. Nosotros ponemos nuestra experiencia y nuestro humilde conocimiento, tú solamente prestas tu casa una hora, una vez a la semana, el día que tú escojas y juntos haremos que la palabra de Dios se extienda por todo tu vecindario. De Seguro que las ventanas de los cielos se abrirán y serás bendecido abundantemente, más de lo que puedas imaginar. Haz que tu casa se convierta en una casa que cambie el mundo. Todos en familia aprendiendo juntos. Si te decides, comunícate con nosotros.


Embajadas del Reino



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